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Dos profesoras de música de Asunta han confirmado este martes ante el juez José Antonio Vázquez Taín que el padre de la menor, Alfonso Basterra, llevó en una ocasión a la niña a clase "drogada", con aspecto de estar sedada y "como sonámbula".

Las dos profesoras que han sido llamadas a declarar como testigos dentro de la causa que se instruye por la muerte de la menor han mantenido en sede judicial la declaración que realizaron ante la Guardia Civil tras el hallazgo del cadáver en una pista forestal de Teo.

Este martes estaban citados a declarar a petición de la Fiscalía dos profesoras de la niña y una vecina de la zona en la que fue localizado el cuerpo y que aseguró no haberlo visto cuando paseaba por la pista forestal después de la media noche. La vecina ha llegado al edificio judicial a las 10.45, reiterando su intención de reafirmarse en su primera declaración. Pocos minutos después han llegado las dos profesoras, que no han hecho declaraciones a los medios.

Según han confirmado los abogados de la acusación particular, que ejerce la Asociación Clara Campoamor, entre las aportaciones al juez de las profesoras de música está el hecho de que Alfonso Basterra llevó a la niña el día 9 de julio a clase con síntomas de estar "drogada". En concreto, las docentes han precisado que la menor estaba "mareada" y "como sonámbula".

El abogado defensor de la madre de Asunta, José Luis Gutiérrez Aranguren, ha explicado que, efectivamente, las profesoras aseguraron haber visto a la niña "adormecida", aunque no ha querido entrar a valorar esta cuestión dado que corresponde a "defensas que no tiene encomendadas".

Sobre la declaración de una de las profesoras, Gutiérrez Aranguren ha destacado que la docente calificó de "fantástica" la relación existente entre Rosario Porto y Asunta. "Todo aquello que se estaba especulando de una mala relación queda absolutamente descalificado", ha sentenciado el letrado.

VECINA DE LA ZONA

La tercera testigo que ha declarado este martes, una vecina de la zona que paseó con su marido en el entorno en el que fue hallado el cuerpo de la niña y no lo vio, ha mantenido su versión, alegando que esa noche pasó "por allí tres veces" y no vio el cadáver, a pesar de que se trataba de una noche "de luna llena" en la que "se veía bien".

Sobre esta cuestión, la acusación particular ha mantenido que, aunque la mujer no viese el cadáver, "eso no quiere decir que no estuviese".

En próximas jornadas está previsto que declaren los dos médicos forenses que no pudieron comparecer ante el juez este lunes y la hermana del hombre cuyo perfil genético coincide con el semen hallado en la camiseta de la niña, entre otros testigos, aunque aún no se han fijado la fecha.