(Actualizado

Más de 34.500 personas en riesgo de exclusión lograron acceder a un trabajo en 2016 con el apoyo de los proyectos de empleo de Cáritas (16.597 personas) y de Cruz Roja (18.000).

Según los informes de estos colectivos que se han dado a conocer hoy, ambas organizaciones han registrado un incremento del número de personas vulnerables que han conseguido un trabajo.

En el caso de Cáritas, han aumentado en un 11 % (en 2015 lo consiguieron 15.348 personas) y en el de Cruz Roja han sido 2.300 más que el año anterior.

Mujer, española, mayor de 45 años y con formación básica es el perfil mayoritario de las personas que han participado durante el año pasado en los programas de empleo de ambos colectivos.

En el caso de Cáritas participaron un total de 72.040 personas, de las que el 23 % consiguieron acceder a un empleo, tal y como ha explicado hoy el director de Desarrollo Social, Francisco Cristóbal, en una rueda de prensa.

Según su informe, en el que se da cuenta de la actividad desarrollada por las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país, la inversión total ha ascendido a 73,2 millones de euros.

De esta cifra, 26,9 millones es la partida destinada a las acciones de inserción laboral (un 10 % más que en 2015), 9,6 millones lo que se ha invertido en actividades de economía social y 36,6 millones corresponden a la facturación de las 49 empresas de inserción social impulsadas por Cáritas (cuatro más que el año anterior).

Para contar su experiencia, en la rueda de prensa ha participado José Manuel García, uno de los participantes de estos programas de empleo, quien ha relatado que llevaba en el paro doce años y un día se quedó en la calle, donde vivió durante cinco meses.

"Conseguí un trabajo gracias a ustedes", ha dicho García, quien ha contado que ahora tiene un empleo "digno" que le permite dar de comer a sus dos hijos.

"Es increíble que en un país desarrollado una persona se quede en la calle porque se le acaben las prestaciones y pase a ser olvidado", ha lamentado.

Ahora, este hombre trabaja en la empresa Bio-Alverde, un proyecto de agricultura ecológica impulsado por Cáritas en Sevilla.

Cristóbal ha apuntado que los resultados del informe son "el mejor testimonio de que es posible realizar una actividad económica sostenible, con principios de solidaridad y dirigida a garantizar el bienestar de las personas en situación más precaria".

Además, ha llamado a los empresarios a tomar conciencia de esta situación, al tiempo que ha señalado que "el problema no son las crisis, sino el modelo que deja fuera a los más débiles".

En el caso de Cruz Roja, más de 89.000 personas son las que participaron en su programa de empleo, de las que el 58 % fueron mujeres, seguidas en el caso de esta organización, de personas migrantes y refugiadas.

En 2016 se han incrementado las alianzas del plan de empleo de Cruz Roja, contando con más de 11.400 empresas que han colaborado con la organización (en 2015 fueron 7.500), y gestionando más de 10.000 ofertas de trabajo.