(Actualizado

Había dudas pero hoy tenemos la confirmación. Diana Quer, la joven desaparecida en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) el pasado 22 de agosto, se cambió de ropa antes de desaparecer. Es uno de los últimos datos que esta investigación que ya dura más de dos semanas.

Los investigadores que se ocupan del caso abierto por la desaparición de la joven Diana Quer tratan de averiguar si pudo haberse subido a un coche la noche del 22 de agosto, en la que se le perdió la pista.

Fuentes relacionadas con las pesquisas han señalado que del análisis de los posicionamientos telefónicos se desprende que pudo haber vuelto a la casa de A Pobra do Caramiñal (A Coruña) en la que veraneaba o al menos estar muy cerca de ella y que su móvil permaneció activo hasta que quedó totalmente apagado, sobre las cuatro de la madrugada.

A la 1:21 de esa fatídica madrugada en la que su paradero acabó convirtiéndose en una incógnita que todavía perdura, la madre de Diana, que se llama como ella y la había dejado esa noche a las 22:30 horas en el céntrico parque Valle Inclán para que fuese a la romería del Carme dos Pincheiros, le preguntó por teléfono si quería que la recogiese.

Entonces la adolescente -su residencia habitual se halla en una lujosa urbanización de Pozuelo de Alarcón (Madrid)- le contestó que volvería a casa por su cuenta.

Más tarde, a las 2.43 horas, Diana envió un mensaje a un amigo explicándole que estaba "acojonada", porque alguien le había dicho, "Morena, ven aquí", y su móvil habría estado encendido una hora y cuarto más.

Esa noche, después del mensaje de "acojonada", alguien vio de nuevo a Diana en los jardines del parque Valle Inclán. Además, a las 7:30 horas hay otra mujer que asegura que se encontró con una chica que era Diana, pero en ese momento con un mono negro como vestimenta y no con el pantalón corto de color rosa con el que la muchacha en un inicio había salido de su vivienda.

Por esta razón, en las pesquisas se indaga si la todavía desaparecida pudo haber regresado a su casa y luego volver a irse, aunque sin portar el DNI ni más dinero que los 20 euros que le había dado su madre.

MAS DE DOS SEMANAS DE LA DESAPARICIÓN

Más de dos semanas después de la desaparición de Diana Quer, poco se sabe del paradero de esta joven madrileña de 18 años, estudiante de segundo de Bachillerato.

Sus padres, Diana y Juan Carlos, han dejado A Pobra do Caramiñal (A Coruña), donde la muchacha estaba veraneando con su madre y con su hermana, Valeria. En este municipio fue vista por última vez, el pasado 22 de agosto, cuando salió por la noche para disfrutar de la romería del Carme dos Pincheiros.

Fue esa mañana del 22 de agosto, sobre las 8,30 horas, cuando la madre de Diana se percató de que su hija mayor no estaba en casa y, después de varias llamadas, presentó una denuncia ante la Guardia Civil. Asimismo, acto seguido, su padre, Juan Carlos, un empresario de desahogada situación económica ligado al sector inmobiliario y del automóvil -se ha barajado que la desaparición fuera un secuestro-, se desplazó a Galicia: la pareja está divorciada desde hace cuatro años, y él se hallaba en Madrid.

Al dejar el chalé en el que estaba pasando sus vacaciones, Diana -1,75 metros, pelo largo, liso y moreno; ojos oscuros y 55 kilos- llevaba un pantalón corto rosa, camiseta blanca, sudadera y unas zapatillas negras con cordones: esta es la descripción que fue facilitada cuando se constató su ausencia, pero hay un testigo que asegura haberla visto mucho más tarde y con otra ropa.

LA MADRE SOLICITARÁ DECLARAR ANTE EL JUZGADO PARA INTENTAR RECUPERAR LA TUTELA DE LA HERMANA MENOR

Por su parte, la madre de Diana Quer, solicitará en breve declarar voluntariamente ante el juzgado con la intención de que se revoque la orden judicial por la que se le retiró la tutela de su hija menor, Valeria.

El abogado de Diana López-Pinel ha explicado que aún no han decidido si presentarán un recurso sobre la orden decretada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Ribeira, que retiró la custodia de la hija pequeña -Valeria, de 16 años- a Diana y se la dio al padre.

Pero sí tienen claro que solicitarán al juzgado de manera inmediata, hoy o mañana, la declaración voluntaria de la madre, con la intención de que tras la misma se revoque la retirada de la tutela. El letrado ha subrayado que el padre ya declaró en esta causa, y ahora debe hacerlo la madre.

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Ribeira -que no es el que lleva el caso de la desaparición de Diana Quer, que recayó en el número 1- decidió el pasado 29 de agosto retirar la custodia a la madre de la menor después de que ésta acudiese a urgencias de un centro médico debido a una crisis de ansiedad.

Desde ahí se trasladó un informe al juzgado en el que se advertía que la joven se lesionaba a sí misma.

El siguiente paso fue una citación judicial para que Valeria se sometiese a un examen forense y a esa prueba la acompañó su padre, Juan Carlos, que prestó declaración en ese juzgado. Poco después fue retirada a su madre la custodia de Valeria, que se otorgó cautelarmente a su progenitor.