235 detenidos por fraudes telefónicos de la red china de estafa

  • La organización delictiva defraudó más de 16 millones de euros a ciudadanos chinos pobres a través de estafas telefónicas
  • La operación de la Policía Nacional en colaboración con las autoridades chinas se desarrolló en chalés de lujo de Madrid, Barcelona y Alicante

Ya se conoce el balance de la mayor operación de la Policía Nacional en colaboración con las autoridades chinas que se desarrolló en chalés de lujo de Madrid, Barcelona y Alicante. 600 agentes han logrado a detener a 235 personas vinculadas con fraudes telefónicos.

En cada chalé trabajaban de forma ininterrumpida y sin descanso un elevado número de operadores, hasta 50 en algún caso. La organización delictiva defraudó más de 16 millones de euros a ciudadanos chinos a través de estafas telefónicas

Responsables de la Policía Nacional y especialistas del Ministerio de Seguridad Pública de la República Popular de China han ofrecido este miércoles información de la operación que ha permitido desarticular una red que llegó a defraudar más de 16 millones de euros a ciudadanos chinos a través de estafas telefónicas desde España.

Los detenidos lo han sido por su vinculación con una red criminal de origen chino especializada en fraudes telefónicos masivos a otros compatriotas operando en España desde chalés clandestinos, principalmente en Madrid. Se trata de "un modelo de operación que sienta las bases de las actuaciones internacionales contra el crimen organizado", ha destacado el comisario general de la Policía Judicial, Eloy Quirós.

RUEDA DE PRENSA CONJUNTA CHINA-ESPAÑA

Representante de las policías de España y China han informado de las actuaciones practicadas en Madrid, Barcelona y Alicante que han permitido desarticular una red que, en seis meses, consiguió estafar 16 millones de euros a familias con escasos recursos que vivían en China, dándose casos de algunos suicidios al comprobar que habían sido estafados, perdiendo todos sus ahorros.

La red actuaba desde una veintena de chalés de noche para salvar la diferencia horaria con China. En estas viviendas en urbanizaciones con difícil acceso y alejadas de los principales cascos urbanos, se llegaba a concentrar una media de entre 20 y 30 ciudadanos chinos -principalmente, aunque también hay de nacionalidad taiwanesa- que a través de 'call center' contactaban con las víctimas en el país asiático.

El cebo que utilizaban era advertirles telefónicamente de que las autoridades de China le estaban investigando por la comisión de algún delito. En sucesivas llamadas, conseguían convencerles para que ingresaran una cantidad de dinero en una supuesta cuenta bancaria controlada por el Gobierno de aquel país pero que, en realidad, estaban gestionada por la red criminal desde paraísos fiscales.

La operación continúa abierta y está siendo coordinada por los juzgados de la Audiencia Nacional números 1, 3, 5 y 6, este último en calidad de refuerzo. Los de momento 235 detenidos pasarán por estos juzgados a efectos de que se tramite su extradición a China, según han precisado fuentes jurídicas.

La operación incluyó registros en una veintena de domicilios en las provincias de Madrid, Barcelona y Alicante. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se refirió a esta operación durante el acto de presentación de este martes del nuevo director de la Policía, Germán López Iglesias, subrayando la "magnífica" colaboración con el país asiático "para perseguir el delito y al delincuente".

El discurso de Zoido ante la cúpula del Ministerio del Interior y los mandos de la Policía y la Guardia Civil fue escuchado por el embajador de China en España y diferentes representantes de la Policía de este país, que fueron invitados a la ceremonia en el Complejo Policial de Canillas de Madrid.

'CALL CENTER' Y VENTA DE INMUEBLES

La red utilizaba 'call center' para contactar y luego extorsionar a ciudadanos chinos que residían en su país. Para ello, se hacían pasar incluso por policías y alertaban a sus compatriotas de riesgos relacionados con la delincuencia económica, convenciéndoles de que, por su seguridad, debían transferir una cantidad de dinero a una cuenta bancaria gestionada por el entramado delictivo.

La Policía ha acreditado que a veces utilizaban inmuebles ficticios y conseguían que las víctimas pagaran importantes cantidades de dinero. La red utilizaba viviendas en zonas lujosas de Madrid, Barcelona y Alicante. Sólo en uno de los chalés registrados en Madrid se ha detenido a una treintena de 'trabajadores' de esta red.