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Era inevitable que la industria de los cruceros evaluara el impacto del naufragio del Costa Concordia en un sector que nadie discute está teniendo un auge extraordinario. Las líneas navieras que se dedican al crucero prefieren no hacer declaraciones. Se trata sin duda de un tema sensible y que les afecta directamente. Desde luego, como indican algunas de estas compañías en comunicados oficiales, es un hecho aislado y puntual, que además fue provocado por un fallo humano. Un hecho lamentable que, de todas formas, podría tener consecuencias.

Así de franco se ha mostrado un portavoz de la oficina de turismo de Malta. El Costa Concordia atracaba cada semana en su puerto. Ya no podrá hacerlo.

Otras agencias de turismo, como la de Túnez o la Chipre, minimizan las posibles consecuencias de este dramático suceso. Todas ellas destacan lo mismo, que viajar en crucero se ha demostrado que es mucho más seguro que viajar, por ejemplo, en autobús o en turismo por carretera.

También la oficina de turismo de Noruega, que tiene en los cruceros por los fiordos uno de sus mayores atractivos turísticos, destaca la seguridad de sus cruceros, prioridad fundamental en todas sus embarcaciones.

Con todo, habrá que esperar unos meses para comprobar qué consecuencias deja el naufragio del Costa Concordia, y si realmente el sector ha encajado tan bien un suceso de este tipo.