La empresa española PLD Space, con sede en Elche (Alicante), ha sido seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA) para desarrollar la próxima generación de lanzadores privados europeos dentro del programa European Launcher Challenge (ELC), una iniciativa estratégica creada para fortalecer la autonomía de Europa en el acceso al espacio.
La adjudicación incluye un contrato de 158,9 millones de euros que permitirá a la compañía consolidar su lanzador orbital Miura 5, aumentar su capacidad de lanzamiento y avanzar en las tecnologías que servirán de base para la futura familia de cohetes pesados Miura Next.
Según informó la compañía este jueves, la ESA ha elegido a PLD Space "por su hoja de ruta tecnológica y por su capacidad para contribuir al desarrollo de servicios de lanzamiento competitivos y resilientes" en Europa, en un momento en que el acceso independiente al espacio se considera "una prioridad estratégica para las instituciones europeas".
El contrato contempla los componentes A y B del European Launcher Challenge. El primero está orientado a impulsar la consolidación del servicio comercial de lanzamiento orbital de Miura 5 y aumentar progresivamente la frecuencia de vuelos hasta 2030 para responder a la creciente demanda del mercado internacional.
Por su parte, el segundo componente financiará mejoras en la capacidad orbital del lanzador, con el objetivo de "atender misiones institucionales y comerciales que requieran mayor capacidad de carga y acceso a diferentes órbitas".
También respaldará el desarrollo de tecnologías vinculadas a la reutilización, entre ellas sistemas de aterrizaje propulsivo.
PLD Space destacó que estas capacidades mejoradas de Miura 5 constituyen un paso estratégico hacia Miura Next, la futura generación de lanzadores pesados de la compañía. Los avances tecnológicos desarrollados en el marco del programa podrán transferirse a esos futuros vehículos, reduciendo riesgos y acelerando su desarrollo.
El presidente ejecutivo de PLD Space, Ezequiel Sánchez, aseguró que la decisión de la ESA confirma "la madurez de la hoja de ruta" construida por la compañía durante los últimos años y afirmó que el contrato supone "un respaldo a una estrategia basada en el desarrollo tecnológico propio, la capacidad industrial y la ejecución progresiva de hitos", desde el demostrador suborbital Miura 1 hasta los futuros sistemas de lanzamiento reutilizables.