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La Policía Nacional aconseja no facturar equipaje de terceros, desconfiar de juegos de azar en la vía pública y vigilar las pertenencias personales en piscinas y playas, en el marco de pautas que ofrece a los ciudadanos para evitar fraudes y delitos durante sus vacaciones.

Según ha indicado el Ministerio del Interior en un comunicado en el que ha dado algunas precauciones fáciles de adoptar para disfrutar de un verano más seguro.

Entre otras cosas, la Policía aconseja no publicar los planes de viaje en internet y recuerda que todo lo que transmita apariencia de estar habitada será un seguro de prudencia "muy eficaz". En este sentido, recomienda no bajar las persianas totalmente, emplear temporizadores automáticos para la iluminación y solicitar a alguna persona de confianza que se persone en la vivienda periódicamente.

Asimismo, aconseja guardar los objetos y documentos importantes, como claves de seguridad, contraseñas o talonarios de cheques en una caja de seguridad y cerrar bien las puertas y ventanas del domicilio sin desconectar el timbre ni ocultar un juego de llaves en las proximidades para usarlas en caso de olvido.

En el lugar de vacaciones, la Policía pide a los ciudadanos que cierren siempre con llave como hacen en sus domicilios y les recuerda la importancia de prestar especial atención a las pertenencias durante los traslados y evitar que el equipaje sea manipulado por terceras personas.

Asimismo, recomienda acudir a piscinas o playas con lo estrictamente necesario, evitar el uso de equipos informáticos públicos para transacciones comerciales y no dejar objetos de valor a la vista en el vehículo si se viaja por carretera, especialmente durante las paradas para repostar y en áreas de descanso.

De la misma forma, aconseja enseñar a los hijos a memorizar su nombre, domicilio y teléfono, así como mantener siempre contacto visual con ellos en lugares con gran afluencia de público.

Finalmente, la Policía alerta de figuras como el 'desahuciado', que apela a las emociones de sus víctimas, el 'trilero', que utiliza ganchos para atraer a los clientes, y el 'tocomocho', que exhibe un billete de lotería supuestamente premiado que no le es posible cobrar y ofrece comprarlo por una cantidad muy inferior al premio que lleva aparejado.