Francisco Javier Almeida, presunto autor del crimen de Lardero | TELEMADRID
(Actualizado

Las acusaciones pública, particular y popular contra Francisco Javier Almeida, condenado a prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía y agresión sexual a Alex, un niño de 9 años en Lardero (La Rioja), el 28 de octubre de 2021, han ratificado que hubo alevosía en el crimen.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de La Rioja ha celebrado la vista sobre el recurso presentado por Almeida contra la condena que se le impuso por este crimen, sesión en la que las acusaciones han pedido que se ratifique la sentencia en todos sus términos.

La Audiencia Provincial de La Rioja, tras el juicio con jurado celebrado en Logroño el pasado mes de marzo, condenó a Almeida a prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía de Álex y a 15 años de prisión por la agresión sexual a este niño, quien jugaba en un parque cuando el acusado se lo llevó a su casa con engaños.

Condenan a prisión permanente revisable al asesino del niño de Lardero

En la sesión de este martes y que ha presidido el presidente del TSJ riojano, Javier Marca, han intervenido las partes y también ha asistido el condenado, trasladado a Logroño desde la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), aunque no ha intervenido en la vista oral y quien estaba en libertad condicional desde abril de 2020.

En el recurso, la defensa de Almeida ha argumentado que se ha aplicado, de forma indebida, la alevosía porque, según ha dicho, el condenado no tuvo intención de matar al menor y, por ello, ha solicitado que le sea aplicado el principio de "in dubio pro reo".

También ha indicado que, si Almeida hubiera querido matar al niño, lo hubiera hecho de forma inmediata y, cuando el menor había muerto, salió del domicilio para "buscar ayuda con el menor en los brazos", con la intención de significar que "quería reparar el daño y que no era un asesino".

INTENCIÓN CLARA DE MATAR

El fiscal y las acusaciones particular ejercida por la familia de Álex y popular en nombre de la Asociación Clara Campoamor han argumentado en la vista oral que estas atenuantes quedaron desvirtuadas por completo en el juicio y, además, han insistido en que este crimen fue un asesinato alevoso.

Se han ratificado en que las pruebas periciales, entre ellas las de los forenses, certifican que existió una "intención clara" de matar al niño, ya que, después de agredirle sexualmente, le rodeó el cuello con el brazo hasta que le asfixió.

El acusado del crimen de Lardero dice arrepentirse "de verdad"

Fue una muerte dolosa, alevosa y homicida, sin que el niño tuviera posibilidad de defensa, han incidido las tres acusaciones y han subrayado que Almeida no pensó en ningún momento en el daño a la víctima y a su familia, ni avisó a los servicios de urgencias después del suceso, sino que trató de esconder el cadáver, aunque fue sorprendido por la Policía cuando salía de su vivienda.