Ejemplar de nutria europea (Lutra lutra) | MNCN-CSIC
(Actualizado

Las nutrias europeas parecen preferir otras estrategias de acercamiento con sus posibles enemigos antes de entrar en un enfrentamiento directo para defender su territorio.

Es uno de los resultados del trabajo llevado a cabo por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). El estudio revela que "cotillean" por el olor de los excrementos de los intrusos y reaccionan no con agresividad sino con conductas de exploración e interés.

La investigación, basada en 217 registros de vídeo obtenidos en 26 enclaves de 17 ríos de Asturias y León, constituye la primera evidencia experimental de la intensidad y rapidez con la que las nutrias de la especie 'Lutra lutra' responden a la alteración del paisaje olfativo de su territorio.

Las nutrias se dejan ver 20 años después por el tramo urbano del río Manzanares

Patrullaje continuo

El trabajo demuestra que, lejos de comportarse como una especie estrictamente territorial, estos mamíferos "dan prioridad a recopilar información social" ante la presencia de posibles intrusos.

El estudio se apoyó en el papel clave del olfato en esta especie, que construye auténticos "mapas de olor" en su entorno. Para analizar su comportamiento, los investigadores modificaron artificialmente ese paisaje olfativo mediante tres escenarios: una fase de control, la eliminación de excrementos existentes y la introducción de heces de una nutria ajena. Solo esta última provocó una reacción inmediata y marcada.

"Nos sorprendió la rapidez con la que las nutrias detectan el olor de un desconocido. En la mayoría de los casos, reaccionaron durante las primeras 24 horas, lo que indica que patrullan sus zonas de marcaje prácticamente cada día", explicó el investigador del MNCN Vincenzo Penteriani.

Una nutria regresa al río Manzanares 50 años después

Explorar antes que pelear

Más del 58% de los comportamientos registrados consistieron en olfatear y evaluar el nuevo estímulo químico, lo que apunta a una estrategia basada en la exploración antes que en la confrontación.

"El hecho de que predomine la exploración olfativa en lugar del sobre-marcaje sugiere una estrategia flexible y de bajo coste. Antes de gastar energía en actos marcadamente territoriales, la nutria recopila información sobre el intruso: quién ha pasado por allí y si es una posible pareja", detalló la científica del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad, María del Mar Delgado.

En cambio, la simple desaparición de los olores habituales (un fenómeno frecuente tras lluvias o crecidas) no generó cambios en el comportamiento respecto a la fase de control.

Rescatan por primera vez una nutria viva en el río Tajuña en Madrid

Recuperación de la especie

"La ausencia temporal de un olor conocido no contiene información social relevante. Sin embargo, la aparición de un olor nuevo sí tiene un valor social inmediato", añadió Penteriani.

Los resultados aportan una nueva perspectiva sobre la ecología social de la nutria europea, una especie cuya presencia ha aumentado en la Península Ibérica en las últimas décadas. Según los autores, este conocimiento "permitirá interpretar mejor los patrones de marcaje y mejorar el diseño de programas de seguimiento y conservación".

"Este conocimiento es crucial para comprender cómo las nutrias organizan su espacio, especialmente en un contexto de recuperación demográfica y mayor solapamiento entre individuos", subrayó Delgado.