Educación | EUROPA PRESS
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Evaluar las pérdidas que han sufrido los alumnos a todos los niveles por las medidas puestas en marcha por los países en los pasados años para frenar la pandemia es esencial para afrontar sus consecuencias, así como ayudar psicológicamente a los alumnos afectados, indicó este lunes la OCDE.

Es una de las conclusiones que se desprenden del informe del panorama educativo de 2021 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que señala que aunque el cierre de escuelas se redujo en el último curso, todavía se mantuvo en algunos países estudiados, aunque siempre de forma menos importante que en los dos años anteriores.

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"Es fundamental que los países cuenten con estrategias claras de recuperación en el ámbito de la educación para hacer frente al impacto de la pandemia en el aprendizaje, el desarrollo y la salud mental de los jóvenes", señala el informe.

Salvo México, Eslovaquia y Turquía, los 27 países analizados pusieron en marcha estudios sobre el impacto de la covid en la salud mental en los estudiantes, mientras que dos tercios de los países lo hicieron también entre los profesores.

La organización considera "esencial" que los gobiernos elaboren políticas específicas para comprender el retraso sufrido por los alumnos a causa de las medidas impuestas para frenar la pandemia, algo que ha sido posible en la mayor parte de países puesto que a lo largo de 2021 la práctica totalidad de los estudiantes volvieron a las aulas.

Recomendó afrontar "actividades correctivas" para afrontar las pérdidas de aprendizaje y actividades de recuperación en los casos que fueran necesarias.

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La organización señaló que la mayor parte de los países han estandarizado sus sistemas de evaluación para conocer mejor las pérdidas ligadas a la pandemia desde el curso 2020/2021, una tendencia que se incrementó hasta el 90 % en el siguiente.

"Esto demuestra no sólo que los países son conscientes de la necesidad de controlar el impacto de la pandemia, sino también la importancia de las evaluaciones estandarizadas para hacerlo", indica el estudio.Junto a esas evaluaciones, la OCDE invita a afrontar también el impacto en la salud mental tanto de profesores como de alumnos.

La organización señaló que 16 países han evaluado también la eficacia de las herramientas digitales puestas a disposición del aparato docente durante la pandemia, utilizada en todos los niveles pero sobre todo en las universidades.

"Aunque muchas de estas soluciones se implementaron como medidas de emergencia, han demostrado ser valiosas más allá de los periodos de aprendizaje a distancia. Las lecciones aprendidas mediante la adopción de medidas de emergencia durante la pandemia también han contribuido a facilitar la transición a las herramientas digitales en la educación", indica el estudio.

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La OCDE consideró que esos recursos digitales deben ofrecer "oportunidades eficaces y equitativas para el aprendizaje" y señaló que 17 de los 27 países estudiados tienen previsto seguir usándolas en secundaria al tiempo que trabajan en el aprendizaje híbrido en todos los niveles.El estudio revela que 13 países cuentan con aumentar la formación digital previa en profesores de secundaria.

Pero el informe pone de manifiesto que el 54 % de los países no ha adaptado su normativa a esta nueva forma de enseñanza digital y no tiene planes para hacerlo