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Joaquín Navarro-Valls es una de las personas que mejor conoció a Karol Woitigua. Estuvo al lado de Juan Pablo II durante 22 años. Telemadrid ha estado con él en Roma, dias antes de su beatificación. De Juan Pablo II destaca su sonrisa, santidad y confianza.

Asegura que no siente nostalgia d elos 22 años que paso junto a Juan Pablo II, porque "los santos nunca mueren". Un santo del que recuerda su sentido del humor. "La alegría le salía a borbotones" recuerda rememorando al Papa en uno de sus paseos por la montaña.

El que fuera portavoz del Vaticano con Juan Pablo II, afirma que "la oración era la fuerza del Papa polaco". "No era raro sorprenderlo en su habitación, extendido en el suelo y recogido en oración".

Una fé que le ayudó a soportar los momentos más duros y a convertir su vida en ejemplo de santidad. Navarro-Valls destaca del Papa el "haber mantenido en esas circunstancias tan duras esa flexibilidad interior para decir que sí a lo que el creía que le pedían de lo alto, del segundo piso...".

De todo su pontificado, Joaquín Navarro-Valls se queda con la defensa que Juan Pablo II hizo del hombre y destaca la confianza que siempre le brindó. Rememorando los momentos finales de su enfermedad recuerda cuando le comunicó que "el domingo, aprovechando el rezo del Angelus, les diría a los congregados en la Plaza de San Pedro: rezad por mí porque el Papa tiene que internarse en el hospital. Diré sólo eso. Ahora, usted que ya está informado de todo, diga lo que le parezca".

Momentos que Navarro Valls, no descarta contar, quizás algún día en un libro.