Atención a la desnutrición en una clínica de UNICEF | UNICEF
(Actualizado

Ya en 2019 Unicef estimaba que cada día morían en el mundo 8.500 niños a causa de la desnutrición. Las cosas no han mejorado en este 2023 en el que los conflictos se han multiplicado y se ha acentuado el efecto del cambio climático.

Hace pocos días en Somalia una ciudad desaparecía bajo las aguas mientras el resto del país enfrenta la peor sequía de los últimos 40 años.

Este miércoles Unicef ha informado que más de siete millones de niños de menos de cinco años de edad en el cuerno de África están malnutridos y necesitan ayuda alimentaria urgente.

Somalia, a merced de la sequía y las inundaciones

Además de los más de siete millones de menores malnutridos, casi dos millones de niños y niñas corren el riesgo de morir de hambre. Entre Kenia, Etiopía y Somalia hay más de 23 millones de menores con una alta inseguridad alimentaria, un número que ha aumentado en el primer cuarto de este año y que se prevé aumente aún más en los próximos meses.

"Millones de niños y familias han abandonado sus hogares por pura desesperación en busca de alimentos y agua. Esta crisis ha privado a los niños de lo esencial de la infancia: tener suficiente para comer, un hogar, agua potable e ir a la escuela"

"Millones de niños y familias han abandonado sus hogares por pura desesperación en busca de alimentos y agua. Esta crisis ha privado a los niños de lo esencial de la infancia: tener suficiente para comer, un hogar, agua potable e ir a la escuela", ha lamentado Mohamed Fall, director regional de UNICEF para el este y el sur de África.