Gabriel fue estrangulado el día de su desaparición el 27 de febrero

  • La Guardia Civil impide que vecinos de Vícar (Almería) se abalancen sobre Ana Julia al finalizar los registros
  • La Guardia Civil registra el lugar donde Ana Julia habría escondido el cuerpo de Gabriel

La Guardia Civil registra el lugar donde Ana Julia Quezada habría escondido el cadáver de Gabriel. Está a seis minutos en coche, a menos de 5 kilómetros de Las Hortichuelas, el lugar donde desapareció el pequeño. La sospechosa recogió aquí el cadáver para cambiarlo de escondite. La Guardia Civil está procediendo a la reconstrucción de los hechos. Mientras, la autopsia realizada al cadáver en el Instituto de Medicina Legal de Almería ha desvelado que murió estrangulado el mismo día de su desaparición, el pasado 27 de febrero.

Se trata de una de las pruebas clave para los investigadores, que, si bien no descartan ninguna hipótesis, creen que la principal sospechosa actuó sola.

INTENTO DE AGRESIÓN A LA DETENIDA

La Guardia Civil ha trasladado en la tarde de este lunes a Ana Julia Quezada, la mujer de 43 años detenida por su presunta implicación en la muerte violenta del niño de ocho años Gabriel Cruz, al edificio de Vícar (Almería) donde se localiza su domicilio y donde fue interceptada por la Guardia Civil el domingo cuando transportaba el cuerpo sin vida del menor en el maletero del vehículo que conducía.

Ana Julia Quezada, ataviada con una sudadera roja de capucha y con el pelo recogido, ha llegado al bloque de viviendas a bordo de un turismo blanco que ha estacionado enfrente del portal y ha sido escoltada, con las manos esposadas por delante, por media docena de agentes de la UCO hasta el acceso al edificio, en el que se ha adentrado con la cabeza gacha, según se recoge en las imágenes grabadas por varios medios de comunicación y recogidas por Europa Press.

A la salida, los agentes han tenido que emplearse a fondo ya que decenas de personas se daban cita en las inmediaciones se han abalanzado sobre la detenida y han protagonizado momentos de tensión en los que, entre gritos e insultos, la han increpado y han obligado a la Guardia Civil a intervenir con contundencia para garantizar la integridad física de Ana Julia hasta su regreso al coche blanco en el que ha estado siendo conducida a lo largo de la jornada.

El registro se enmarca en las diligencias ordenadas por el juez instructor, el magistrado Rafael Soriano, que mantiene decretado el secreto de las actuaciones, para esclarecer las circunstancias de la desaparición y posteriormente muerte del pequeño e intentar establecer una cronología de los hechos a través de los lugares en los que la principal sospechosa por ahora podría haberlo mantenido oculto desde que se perdiera su rastro el 27 de febrero en la pedanía de Las Hortichuelas, en Níjar (Almería).

REGISTRO EN UNA FINCA

Así, la Guardia Civil trasladaba a primera hora de la tarde a Ana Julia Quezada hasta una finca en la pedanía nijareña de Rodalquilar para efectuar, asimismo, un registro encaminado a la reconstrucción de hechos, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación. En este caso se trataría de determinar cuánto tiempo estuvo el cadáver de Gabriel en un aljibe hasta que presuntamente decidió trasladarlo hasta Vícar.

La finca se ha sometido a registro después de que el informe preliminar de autopsia haya revelado que Gabriel falleció "por estrangulamiento" el mismo día de su desaparición y que el cuerpo presentaba "golpes", además de tener "restos de tierra". La citada propiedad está vinculada a la familia del padre del menor y había estado en régimen de alquiler si bien "desde hace dos meses" no tenía arrendatario. La zona, situada a unos cinco kilómetros del punto donde se perdió el rastro del menor, habría sido objeto de investigación días antes del fatal desenlace.

Las mismas fuentes han asegurado que la detenida, que ha estado en dependencias de la Comandancia de Almería desde que la Guardia Civil interceptó el turismo de color gris que conducía con el cadáver del niño en el interior del maletero y envuelto en mantas y ya ha regresado a su interior, no habría prestado declaración aún ante los agentes encargados del caso a la espera de la práctica de estas y otras diligencias.

INVESTIGACION PARALELA EN BURGOS

Por otro lado, la Policía investiga desde la detención este domingo de Ana Julia Quezada, de origen dominicano, el fallecimiento el 10 de marzo de 1996 de su primera hija, Ridelca Josefina, nacida el 22 de agosto de 1991, han informado a Europa Press fuentes conocedoras de la investigación.

La Comisaría Provincial de Burgos de la Policía abrió ese mismo 10 de marzo de 1996 un atestado por el fallecimiento de la niña, que se archivó por un juez. La niña nació en República Dominicana y era hija de Santiago Gil y de Ana Julia Quezada, que residió en Burgos antes de trasladarse a Almería. En esta segunda provincia tuvo un noviazgo antes de conocer hace poco más de un año a Angel, el padre de Gabriel. Según la información del atestado policial abierto en Burgos en 1996, al que ha tenido acceso Europa Press, la muerte de esta otra niña de cuatro años ocurrió en el domicilio sito en la calle Camino Casa la Vega, 41, en Burgos, donde residía el matrimonio con dos hijas de Ana Julia. La otra menor tenía entonces dos años.

El cuerpo de su hija de cuatro años fue localizado en el patio interior del piso primero. El padre adoptivo y por entonces pareja de Ana Julia entró en la habitación de las menores y comprobó que Ridelca Josefina no se encontraba en la cama, dirigiéndose a una habitación contigua destinada a cuarto de recreo de las niñas.

Fue desde este cuarto donde vio que la ventana de doble hoja estaba abierta y que su hija adoptiva estaba tendida en el suelo del patio interior del primer piso. Según ha sabido Europa Press de fuentes de la investigación, la Policía no abrió otro atestado después de este del 10 de marzo de 1996, concluyendo que la muerte había sido accidental y no se apreciaban indicios de criminalidad.

También será fundamental la declaración que preste la detenida ante la Guardia Civil, así como la inspección que se está haciendo en la finca de Rodalquilar, en Níjar, en la que se encuentra el pozo en el que supuestamente Quezada ocultó el cuerpo de Gabriel hasta que ayer lo sacó y lo cargó en su maletero.

La detenida, que ha estado en dependencias de la Comandancia de Almería desde que la Guardia Civil interceptó el turismo de color gris que conducía con el cadáver del niño en el interior del maletero y envuelto en mantas, no habría prestado declaración aún ante los agentes encargados del caso a la espera de la práctica de esta y otras diligencias.

REGISTRO EN UNA FINCA CON LA DETENIDA PRESENTE

A primera hora de la tarde, Ana Julia Quezada ha sido traladada hasta una finca en la pedanía de Rodalquilar para efectuar un registro. La arrestada ha sido conducida en un furgón del Instituto Armado y ha llegado a las 15,30 horas al mismo tiempo que la comitiva judicial encabezada por el juez instructor de la causa, el magistrado Rafael Soriano, quien ha decretado el secreto de las actuaciones.

La práctica de esta diligencia se enmarca dentro de las pesquisas que están realizando los agentes de la Policía Judicial para reconstruir qué paso con Gabriel Cruz desde que se perdió su rastro el pasado día 27 en Las Hortichuelas y determinar si permaneció oculto en el interior de un pozo o aljibe hasta que la única sospechosa por el momento decidió el traslado de su cuerpo sin vida hasta el municipio de Vícar.

La finca, que ahora se somete a registro, está vinculada a la familia del padre del menor y había estado en régimen de alquiler si bien "desde hace dos meses" no tenía arrendatario. La zona, situada a unos cinco kilómetros del punto donde se perdió el rastro del menor, habría sido objeto de investigación días antes del fatal desenlace.

El registro ordenado por el Juzgado de Instrucción 5 de Almería coincide temporalmente con el traslado de los restos mortales de Gabriel desde el Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería hasta la sede de la Diputación Provincial de Almería donde quedará instalada la capilla ardiente hasta su cierre para la celebración del funeral en la Catedral a las 10,30 horas del martes

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha lamentado hoy que a Gabriel Cruz, el niño de 8 años cuyo cadáver fue hallado en el vehículo de la pareja de su padre en Vícar (Almería), "le quitaron la vida a muy pocas horas de que desapareciera y se pusiera de manifiesto que estaba el niño perdido".

Así lo ha afirmado en declaraciones a los medios tras visitar la capilla ardiente del menor, instalada en el Palacio Provincial de la Diputación de Almería, donde ha conversado con los padres del menor, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, con los que ha compartido abrazos y gestos de cercanía y solidaridad, acompañado del presidente del PP-A, Juanma Moreno. Ha asegurado que los progenitores de Gabriel le han trasladado que están "muy agradecidos" porque desde el primer día les garantizó que el Gobierno y su ministerio en concreto iban a "poner todos los medios a su disposición para encontrar a Gabriel cuanto antes y procurar encontrarlo con vida".

"Les dije que vendrían los mejores y que vendrían con todos los medios. Y ellos se han dado cuenta de que es verdad. Que vinieron los mejores, es verdad que traían medios. Lo han encontrado, pero desgraciadamente sin vida, porque la vida se la quitaron a muy pocas horas de que desapareciera y se pusiera de manifiesto que estaba el niño perdido", ha incidido.

Ha asegurado que Ángel y Patricia tienen un "dolor muy fuerte" y que es necesario darles "ánimos y esperanzas" y ha recordado que ha mantenido un contacto "muy directo" con ellos desde el primer día.