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Familia, amigos y representantes del mundo de la moda, la cultura y la política han despedido hoy al fallecido diseñador Manuel Pertegaz en su capilla ardiente en Barcelona, antes de que sea enterrado esta tarde en el cementerio de una ermita en Sant Pere Riu, en el municipio de Tordera (Barcelona).

El tanatorio del barrio barcelonés de Sant Gervasi ha acogido este mediodía el responso en memoria del reconocido diseñador, considerado uno de los grandes maestros de la alta costura, después de que falleciera ayer a los 96 años en la capital catalana.

Familiares y personas cercanas a Pertegaz, pero también representantes de distintos ámbitos, especialmente de la moda y la política, además de ciudadanos anónimos, se han acercado a la capilla ardiente para despedir al fallecido diseñador.

"Perfeccionista", "innovador" y "entusiasta" han sido algunos de los adjetivos que más se han repetido entre los asistentes, que han recordado su destacado legado como uno de los grandes creadores de la moda española e internacional.

"Vistió a buena parte del 'star system' y tuvo la gran virtud de dejarse influir por las artes emergentes del siglo XX, como el cine, la música o el teatro musical, de las que supo sacar conclusiones para la alta costura y después para el 'prêt à porter", ha recordado el conseller de Cultura, Ferran Mascarell.

En un responso al que han asistido cerca de dos centenares de personas, el adiós a Pertegaz ha estado acompañado de las notas de un adagio, el Canon de Johann Pachelbel, el Ave María de Franz Schubert y la Cantata 147 de Johann Sebastian Bach, antes de que esta tarde la familia le despida en Tordera con una misa más íntima.

Las rosas blancas han teñido la mayoría de coronas de flores que han acompañado al féretro, destacando la que han enviado los Reyes de España, don Felipe y doña Letizia, a quien vistió en su boda.

"Era una persona querida y respetada. Hizo siempre en su vida lo que quiso y triunfó. Siento mucho orgullo de él. Era perfeccionista, le gustaban las cosas bien hechas y estudió a la mujer hasta el último detalle. Fue un genio", ha recordado su sobrina y heredera, Sionín Caus Pertegaz, junto a sus hermanas Dione y Elisa.

Premio Nacional de Diseño de Moda y primer modista español que conquistó la Quinta Avenida de Nueva York y vistió a celebridades como Jacqueline Kennedy y actrices como Paulette Goddard, Marisa Berenson o Ava Gadner, Pertegaz era, como ha recordado la modelo y actriz Teresa Gimpera, "creativo, perfeccionista y muy trabajador".

La actriz catalana, que trabajó con él en algunas campañas, ha recordado con humor el fuerte carácter del diseñador: "Yo no tenía la estructura clásica y eso le hacía sufrir. ¡Por favor, Gimpera, esconde el 'sexy'!, me decía. Era fantástico como persona y creativo. Buscaba la perfección absoluta", ha rememorado.

También la exmodelo Romy, quien fue una de las maniquíes preferidas del modista, se ha emocionado al recordar a su "maestro y amigo", al que ha calificado de "genio".

"He trabajado con todos los grandes, pero no he visto en nadie una sensibilidad y poder de creatividad tan grande. Le debo mucho, es una gran pérdida", ha explicado Romy. "Él creaba sobre nosotras y, a veces, nos veía tan cansadas que nos contaba chistes, o bailaba ballet delante nuestro, y acabábamos todos riendo".

Pero si alguien fue musa y amiga de Pertegaz fue la fallecida María Teresa Salisachs, conocida como "Bibis", cuya hija, María Teresa Samaranch, ha destacado "el legado que deja Manolo, el gran maestro", y aunque ha confesado que es "un día triste", ha celebrado que Pertegaz entre ahora "en la historia de España".

Unido íntimamente a Barcelona, donde abrió su primera casa de moda de alta costura con solo 25 años, en 1998 recibió la Medalla de Oro de la ciudad al mérito artístico, Pertegaz "ha marcado", para el alcalde, Xavier Trias, "una época extraordinaria en la moda de nuestro país", convirtiéndose, con su trabajo desde la capital catalana, en "un persona universal".

"Hablabas con él y te enamoraba -ha añadido Trias-. Era un hombre entusiasta e ilusionado con su trabajo, con la moda, y con una simpatía que te hacía sentir afecto inmediatamente por él. Si hubiera nacido con la democracia, sería un personaje que todo el mundo lo pondría por las súpernubes y aún mucho más conocido".