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Los expertos en el estudio de los dinosaurios, a pesar de que han avanzado mucho a la hora de analizar cómo funcionaba el organismo de estos seres, tienen todavía algunas piezas por encontrar para completar el puzle.

Hasta el momento se conservaban restos de partes blandas de estos reptiles gigantes, así como piel, plumas, o algunos fragmentos de sus órganos* sin embargo, el cerebro ya era otra historia. Existen sitios especializados en dinosaurios en dónde podemos encontrar todas esas evidencias.

Investigaciones británicos se han hecho de forma reciente con lo que se ha considerado como el primer fósil del cerebro de un espécimen de dinosaurio que habitaría en la tierra hace nada menos que 133 millones de años.

El fragmento que se ha encontrado es pequeño, no mucho más grande que una malo, pero ya se considera una pieza clave a la hora de entender cómo funcionaban los órganos rectores de estos seres.

Un hallazgo que nos ayuda a acercarnos un poco más a los dinosaurios.

*Cuántas veces has pensado cómo podría ser el tyrannosaurus rex? *O los enormes brachiosaurus? *O cualquier otro tipo de dinosaurio? Y es que las únicas imágenes que vemos son aquellas que provienen directamente de la industria de Hollywood; aunque en ciertos casos esta recreación de los dinosaurios no es demasiado exacta, en la gran mayoría es bastante aproximada, y esto es debido a que los modelos en 3D se basan en todas las evidencias que se han ido recopilado con el paso de los tiempos.

Amie Hiscocks, el descubridor de este increíble hallazgo, se dio cuenta de inmediato de que lo que tenía entre sus manos no era un fósil normal. Desde el primer momento la idea de que se hubiera preservado el tejido blando del cerebro en esa roca le vino a la mente, y por ello se puso de inmediato con un grupo de expertos de la Universidad de Cambridge para que pudieran analizarlo con más detenimiento.

Se piensa que el cerebro podría pertenecer a un dinosaurio emparentado con el iguanodon, que habitaría en la tierra hace 133 millones de años.

Según los primeros datos que se han extraído, es probable que el animal muriera en el lecho en un humedal; como en estos pantanos las condiciones suelen ser ácidas, hay una menor concentración de oxígeno, por lo que los tejidos blandos del cerebro mineralizaron antes de que se experimentase su descomposición.

Las posibilidades de conseguir este hallazgo son muy remotas, nunca antes se había conseguido nada similar.

Gracias a este cerebro de dinosaurio ya se han encontrado algunas similitudes en el cerebro de algunas aves y reptiles, que se sabe que son descendientes de los dinosaurios.

Todavía queda mucho que analizar sobre los restos del cerebro, pero los investigadores ya han determinado que se ha abierto un nuevo camino para poder comprenderlos mejor.