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Los equipos de rescate han localizado esta mañana el cadáver de una mujer en el mar, frente a la costa de Blanes (Girona), próxima a la zona donde desapareció anoche una mujer de nacionalidad polaca arrastrada por una ola en la localidad vecina de Lloret de Mar.

Según han informado fuentes de los Bomberos de la Generalitat, el cadáver ha sido encontrado cerca de la zona de Roca Palomera y se está a la espera de practicar la autopsia para identificar a la víctima.

Los equipos de rescate no descartan que pueda tratarse de Joanna Ll.B., la ciudadana polaca de 37 años que anoche fue sorprendida por el fuerte oleaje, mientras paseaba por la playa en Lloret y desapareció en el mar.

Protección Civil ha informado por su parte de la desaparición de un joven francés mientras pescaba ayer en una zona de rocas del litoral de Roses (Girona) y ha insistido en solicitar a los ciudadanos que extremen las precauciones en las zonas donde el temporal de lluvia sea especialmente intenso, así como en todo el litoral.

MIEDO EN SÁDABA

La inundación que se ha registrado este viernes en Sádaba (Zaragoza) debido a la intensa tormenta que ha provocado el desbordamiento del río que atraviesa la localidad ha arrastrado reses y enseres y ha causado el miedo entre los vecinos de la población ante los destrozos causados.

Así lo ha relatado una mujer de Sádaba domiciliada en un punto cercano al cauce del río Riguel, que ha expresado su preocupación ante los daños originados tanto en el casco urbano como en granjas y campos próximos.

En una conversación telefónica, esta vecina, que ha preferido mantener su anonimato, ha explicado que la lluvia ha comenzado sobre las 06.00 horas de la mañana, aunque la intensidad al principio no hacía prever la intensidad con la que se desataría después la tormenta.

Ha explicado que al acercarse a la zona del río junto a su marido ha podido ver cómo el agua arrastraba sobre el puente una nevera, caballos muertos de una granja próxima y troncos de gran tamaño. Según ha comentado, el agua ha comenzado a crecer y se ha elevado por las paredes de la canalización, de unos 7 metros de altura, hasta superar la altura del puente, derribando las vallas de protección.

El agua se ha introducido por las ventanas de algunas viviendas situadas a ras de suelo, en una calle en pendiente ubicada en las proximidades del cauce, y ha impedido que vecinos de bloques de mayor altura pudieran bajar de sus casas, ha añadido.

A través de lo relatado por su marido, agricultor de profesión, ha comentado que el agua, "que tiene una fuerza tremenda -ha destacado-, peor que el fuego" ha arrasado campos de alfalfa y granjas". Esta vecina ha instado al Gobierno aragonés a "concienciarse no sólo de los daños que se han registrado en general sino los sufridos en los colegios, que han quedado imposibles". "Es necesario -ha añadido- que la consejería de Educación tome conciencia de lo ocurrido, porque los niños no pueden perder dos meses de clase".

Ha expresado, además, su preocupación ante el aviso de una nueva crecida del río a lo largo de la tarde y de sus efectos en la población.