El pasado domingo 24 de mayo (Día Europeo de los Parques) se declaraban sendos incendios en Doñana: uno, en el paraje conocido como Corral de Félix, que pudo ser controlado a las pocas horas, y otro que afectaba a la finca de Marismillas, una zona del parque nacional de gran valor ecológico.
Tras varios días de intensa lucha contra las llamas los incendios han podido ser estabilizados.
SEO/BirdLife advierte que han quedado devastadas cerca de 400 hectáreas de algunos de los ecosistemas más emblemáticos y valiosos del espacio natural. Las llamas han afectado a sabinares, pinares y valles interdunares conocidos como “corrales”, además de varios Hábitats de Interés Comunitario donde habitan especies protegidas de flora y fauna. Entre las zonas dañadas destaca el enebral costero, considerado uno de los más importantes de Europa, así como áreas donde crecen especies vegetales amenazadas como la clavelina.
La fauna de Doñana ha sufrido especialmente las consecuencias del fuego en plena época reproductiva. Los expertos alertan del grave impacto sobre reptiles y anfibios, grupos especialmente vulnerables por su escasa capacidad para escapar de las llamas. Entre las especies afectadas figuran la víbora hocicuda, la culebra de herradura, la culebra bastarda o la lagartija colilarga.
También se trata de un territorio clave para mamíferos como el lince ibérico, además de ciervos, gamos, jabalíes, zorros, tejones, meloncillos y ginetas.
El incendio se ha producido además en uno de los peores momentos posibles para las aves de Doñana, en plena temporada de cría. En los pinares y sabinares afectados nidifican numerosas especies forestales como pinzones, currucas o páridos.
SEO/BirdLife advierte de que aves amenazadas como la curruca rabilarga o el milano real, catalogadas 'en peligro, podrían haberse visto seriamente afectadas, al igual que el águila imperial ibérica, el chotacabras cuellirrojo, la culebrera europea o el alcaraván.
Carlos Dávila, responsable de la Oficina Técnica de SEO/BirdLife en Doñana, ha destacado “el esfuerzo y compromiso” desplegado durante horas “en condiciones especialmente complejas para proteger uno de los espacios naturales más valiosos de Europa”. No obstante, ha insistido en la necesidad de adaptar la gestión del parque al aumento de episodios de calor extremo derivados del cambio climático.
Una vez extinguido el incendio, SEO/BirdLife reclama una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del fuego y evaluar el alcance real de los daños ecológicos. Aunque algunas hipótesis apuntan a un origen intencionado, todavía no existe confirmación oficial. La organización también pide revisar la gestión de los tránsitos rocieros y otras actividades multitudinarias que atraviesan Doñana, especialmente en periodos de alto riesgo. Recuerdan que, de haberse producido el incendio apenas dos días antes, durante el paso de miles de peregrinos, vehículos y caballos hacia El Rocío, “podríamos estar hablando de una tragedia de enorme magnitud”.
SEO/BirdLife denuncia además que, pese a tratarse de una obligación legal, todavía no se ha realizado una evaluación detallada del impacto ambiental que generan las peregrinaciones y grandes concentraciones humanas en el entorno protegido. La organización advierte de que el tránsito de miles de personas y vehículos por el corazón del parque puede provocar molestias a la fauna en época reproductiva, degradación de hábitats sensibles, acumulación de residuos y un mayor riesgo de incendios. “La romería de El Rocío no se entiende sin Doñana, pero las peregrinaciones no pueden poner en riesgo este Patrimonio de la Humanidad”, concluye Carlos Dávila.