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Una modificación de la famosa ley Digital Millenium Copyright Act (DMCA) estadounidense establece multas de hasta 1 millón de dólares y 10 años de cárcel para aquellos usuarios que liberen sus 'smartphones' para poder operar con las redes de otras compañías. Esta modificación afecta incluso aunque el periodo de permanencia con la compañía haya expirado.

EEUU y su lucha contra la vulneración de los derechos de autor comienza a ser cada vez más exhaustiva. Además de perseguir los delitos de piratería online en el caso de música, cine o libros, el gobierno estadounidense se centra también en los dispositivos móviles y 'tablets'. En una revisión de esta ley en octubre de 2012 se contemplaba que un plazo de 90 días para que aquellos usuarios que quisiese liberar su teléfono pudiera hacerlo.

Sin embargo una nueva modificación de esta ley, que entró en vigor el pasado fin de semana, no permite a los usuarios liberar sus dispositivos móviles para poder utilizarlo con otra operadora, aunque el usuario haya completado su periodo de permanencia con su actual compañía.

Según la sentencia de la Corte de Apelación estadounidense cuando el usuario compra o adquiere un dispositivo, así como el software instalado en él, no puede modificar dicho software en el que también se incluye el código que impide que el terminal pueda funcionar con otro operador móvil. Se considera ilegal que un teléfono americano funciones con dos redes de datos diferentes. Por ello, a partir de ahora solo se podrán "liberar" los dispositivos siempre y cuando quien realiza la operación sea el propio fabricante o el operador de telefonía.

Si finalmente se comprueba que el usuario ha cometido tal infracción será multado con 500.000 dólares y cinco años de cárcel o, si vuelve a reincidir, con 1 millón de dólares de multa y 10 años de cárcel.

Esta modificación de la DMCA comenzó a aplicarse desde el pasado sábado. Sin embargo, más de 50.000 usuarios han firmado una petición en la web de la Casa Blanca para que esta ley sea retirada. "Los consumidores se verán obligados a pagar exorbitantes tarifas de 'roaming' para hacer llamadas cuando viajan al extranjero. Esto reduce las opciones de los consumidores y disminuye el valor de reventa de los dispositivos que los consumidores han pagado en su totalidad", asegua la petición.

"Pedimos que la Casa Blanca pida al Congreso que anula esta decisión, y en su defecto, defienda un proyecto de ley que permita el desbloqueo permanente legal", concluye la petición.