La Guardia Civil ha detenido por segunda vez en Burgos a una falsa médica y a su hijo por recetar sin licencia y por prescribir terapias inventadas a, al menos, diez víctimas con problemas físicos o psicológicos. En esta ocasión ha sido detenida también la expareja de la falsa médica como "colaborador directo" de los hechos.
La Benemérita ha asegurado que la estafa era el modo de vida y el principal sustento económico de los detenidos que aplicaban en el campo de la medicina, la venta de perros y la veterinaria y se les imputan delitos de estafa, intrusismo profesional, contra la salud pública, falsedad documental y usurpación de estado civil Según explica la Guardia Civil, madre e hijo actuaban mediante el engaño con el pretexto de mejorar la salud de las víctimas "con todo tipo de tratamientos" y "a precios desorbitados".
También poseían un criadero ilegal y realizaban venta de mascotas que nunca recibían los compradores. La mujer carece de titulación oficial en Medicina y aportaba en ocasiones un número de colegiado de la asociación médica estadounidense como especialista en neurología, neurocirugía, neurofisiología clínica y diagnóstica, "pero sin poderlo acreditar documentalmente", insiste la Guardia Civil.
Ella establecía la primera comunicación con las víctimas mientras que la expareja y el hijo colaboraban con la preparación de las dosis y su envío y el último recibía los honorarios por los tratamientos dispensados por su madre. Al parecer, la falsa doctora aprovechaba el momento de vulnerabilidad mental o física de los pacientes para aconsejarles clínicamente terapias medicinales y manuales y se ofrecía para colaborar e introducirse en su círculo más cercano para obtener información personal que aprovechaba para su beneficio.
La Guardia Civil ha precisado que en las últimas investigaciones hay seis nuevas víctimas por los tratamientos médicos prescritos por la falsa doctora especialista con dos personas afectadas en Burgos y en Gipuzkoa, una en Asturias y otra en Valencia.
Además, hay cuatro personas perjudicadas, dos de ellas como consecuencia de la venta de perros y de daños y deudas pendientes en las viviendas alquiladas, mientras que los otros dos perjudicados son una clínica veterinaria y un veterinario colegiado por impago de tratamientos, falsificación de recetas y suplantación de identidad.
La Guardia Civil ha informado además que de que el estudio de una cuenta bancaria tutelada por el hijo ha descubierto diversos ingresos recibidos mediante transferencias durante los últimos siete años con una suma que roza los 285.000 euros. Sin embargo, tanto el hijo como la madre carecen de actividad laboral "y, por tanto, de ingresos legales", advierte la Guardia Civil.