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Agentes de la Policía Nacional han desarticulado tres de los principales clanes que presuntamente distribuían heroína y cocaína en distintas localidades de las provincias de Murcia y Alicante, según han informado fuentes policiales.

Al parecer, una de las familias contaba con un probador para verificar la calidad del estupefaciente que vendían. Otra de las familias de narcotraficantes era propietaria de la mayoría de viviendas ubicadas en una misma calle de una localidad murciana y todas ellas comunicadas entre sí desde su interior.

En el transcurso de la operación han sido detenidas 27 personas y se han intervenido 500 gramos de heroína, 1,5 kilogramos de cocaína, un kilogramo de sustancia de corte, varias plantas de marihuana, un arma de fuego y 250.000 euros. Parte de la droga y del dinero decomisado fue localizado oculto entre la paja en una cuadra.

La investigación se inició hace un par de meses cuando numerosos vecinos de la localidad murciana de Mula denunciaron el continuo trasiego de personas que se producía en una de las calles de este municipio, al parecer para adquirir estupefaciente.

Los investigadores averiguaron que esta calle estaba controlada por el clan de 'Los Antones', que se encargaba presuntamente del suministro de heroína y cocaína a pequeña escala en la zona. Al frente del grupo se situaba un matrimonio, del que la mujer era hija de dos personas arrestadas en 2007 a quienes se incautaron 30 kilos de heroína.

Posteriormente se comprobó la relación de este clan con otros dos grupos. Uno de ellos, conocido también como clan de 'Los Antones', pero de la localidad de Cabezo de Torres (Murcia), les suministraba la cocaína; mientras que el otro clan, el de 'Los Gorretas' de Villena (Alicante), les proveía de heroína.

Además, este último grupo familiar contaba con la colaboración de un toxicómano, encargado de probar la calidad de la droga una vez cortada. Decidía hasta cuánto podían seguir cortándola para que no perdiera sus efectos. El "probador" era remunerado con sus dosis diarias.

La semana pasada, los investigadores establecieron un dispositivo para interceptar cualquier transacción del estupefaciente que se pudiera producir entre los grupos. Como consecuencia, y ante la sospecha de que se hubiera realizado un intercambio de droga, los agentes interceptaron dos vehículos. En el registro de uno de los turismos se localizó un paquete que contenía un kilo de cocaína y se arrestó a sus ocupantes.

Seguidamente se puso en marcha un operativo policial que culminó con la detención de 25 personas más y el registro de 15 domicilios, seis de ellos en Mula, dos en Cabezo de Torres, otros dos más en las pedanías murcianas de Alguazas y La Alberca, y cinco en Villena (Alicante), según exponen las mismas fuentes en comunicado de prensa.

Entre los objetos intervenidos en los registros efectuados en Villena, se localizaron 250.000 euros en efectivo. Parte del dinero se encontraba oculto junto con 500 gramos de heroína, 500 gramos de cocaína y un arma de fuego debajo de la paja en la cuadra propiedad de este clan.

La investigación ha sido realizada por la Brigada Central de Estupefacientes de la UDYCO Central de la Comisaría General de Policía Judicial y la UDYCO de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Murcia.