Aeropuerto de Nairobi | TELEMADRID
(Actualizado

El Tribunal del Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta en Kenia condenó este miércoles a un ciudadano chino a un año de cárcel y al pago de una multa de un millón de chelines kenianos (unos 7.100 euros) por intentar sacar ilegalmente del país al menos 2.200 hormigas vivas.

La magistrada Irene Gichobi dictó la sentencia contra Zhang Kequn, de 37 años, detenido en febrero pasado en el aeropuerto internacional de Nairobi, capital del país, con los insectos ocultos en su equipaje, según recogen medios locales.

Zhang, que inicialmente se declaró inocente de los cargos de tráfico de especies silvestres, cambió posteriormente su declaración a culpable, aunque su defensa anunció que apelará la sentencia.

En el mismo caso está implicado un ciudadano keniano, Charles Mwangi de 35 años, acusado de suministrar las hormigas a Zhang, que se declaró inocente y se encuentra en libertad bajo fianza, a la espera de juicio.

La fiscalía reveló que Zhang es considerado el líder de una red desmantelada en 2025 que traficaba con hormigas hacia China para su venta como mascotas exóticas en "formicariums" (hormigueros artificiales).

Los acusados fueron detenidos con 1.948 hormigas de jardín empaquetadas en tubos especializados y otras 300 hormigas vivas ocultas en tres rollos de papel higiénico, sin contar con los permisos correspondientes.

Zhang habría pagado a Mwangi 60.000 chelines kenianos (unos 400 euros) por 600 hormigas vivas y otros 70.000 chelines (unos 470 euros) por otras 700, a un precio aproximado de 100 chelines (unos 67 céntimos de euro) por insecto.