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Eran unos padres felices, hasta el momento en el que descubrieron que su hijo no era hijo biológico del padre. Durante el tratamiento de fecundación in vitro en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, hubo un error con una muestra de semen. La pareja ahora pide un millón de euros, tras denunciar al Servicio Andaluz de Salud. El abogado de la pareja teme además que no sea el único caso.

¿Error puntual?

Ignacio Martínez, el abogado del matrimonio que ha reclamado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) un millón de euros por "un grave error" en la fecundación in vitro a la que se sometieron, ha manifestado que desconocen si se trata de "un error puntual" o se ha debido "a un protocolo que puede afectar a otros casos".

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El abogado de la pareja ha explicado que, tras someterse en 2019 a una fecundación asistida en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, la pareja ha descubierto recientemente que el hijo que han tenido juntos no tiene los marcadores genéticos del padre y por lo tanto no es suyo.

"Estamos reclamando por un grave error que se ha producido con ocasión de una fecundación in vitro en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz y no sabemos hasta ahora si se trata de un error puntual o sin embargo por ser algo de protocolo puede afectar a otros casos", ha indicado.

La consejera de Salud y Consumo, Catalina García, anunciaba este pasado martes en rueda de prensa en el Parlamento andaluz que el caso ya estaba siendo investigado para esclarecer los hechos y descubrir si se ha debido "a un error humano o un error de protocolo", actuándose "en consecuencia" una vez se determine.

Los hechos se remontan a 2019 cuando el matrimonio fue incluido en lista de espera para un proceso de reproducción asistida en el Hospital de Cádiz. Dos años después se llevó a cabo la fecundación in vitro y la transferencia embrionaria, un proceso que "exitoso".

La pareja descubrió los hechos al someterse en febrero de este año a una prueba de paternidad, debido a "los reiterados comentarios familiares de la falta de parecido físico entre el niño y su padre".

La pareja descubrió los hechos al someterse en febrero de este año a una prueba de paternidad, debido a "los reiterados comentarios familiares de la falta de parecido físico entre el niño y su padre". El resultado de los análisis determinaron que el menor no era hijo biológico del padre, aunque sí de la madre.

"Hasta ahora eran unos padres normales y felices pero por un hallazgo casual se ha descubierto que el padre no es su padre biológico, lo que conlleva a que hubo un error en la muestra de semen", ha aseverado el abogado, que ha repetido el desconocer si es una situación "puntual" o "puede afectar a otros casos".

Martínez ha asegurado que las implicaciones del error son "muchas" aunque "desconocemos las potenciales". De entrada, ha señalado que "esta familia ha perdido la cohesión biológica y el niño ha perdido el derecho que tiene cualquier persona al conocimiento de su familia biológica y esto condicionará su futuro".