(Actualizado

En la semana mundial del agua nos detenemos en ellos, en quienes no tienen acceso a ella. 180 millones de personas en países en conflicto, mil millones en todo el mundo. Las consecuencias de beber agua en mal estado son devastadoras. Provocan enfermedades como la diarrea, segunda causa de mortalidad infantil.

Cada vez hay más voces que defienden que el agua será para el siglo XXI, lo que el petróleo fue para el XX. Un planeta cada vez más poblado, y muchos viviendo en zonas con sequías permanentes. Lo que supone, para gran parte de la población de allí, que sea imposible conseguir agua potable, con consecuencias devastadoras para la salud

Por la semana mundial del agua, organizaciones como UNICEF recuerdan que más de 180 millones de personas carecen de agua potable en países en conflicto, exponiéndose a enfermedades como la polio o la hepatitis A.

Para ello han lanzado esta campaña 'Para concienciar', en la que se venden botellas de agua, pero que han de pagarse en kilómetros recorridos.