Felicidad entre tomates espachurrados | EUROPA PRESS
(Actualizado

Los fuegos artificiales han marcado el inicio de la Tomatina de Buñol (Valencia) a las 11:59 horas. Más de 22.000 personas han participado en la fiesta 'a tomatazo limpio'

En la batalla de tomatazos de este año se han lanzado 150 toneladas de tomate, 30 más que el año pasado, en una de las celebraciones más conocidas de la localidad valenciana.

La Tomatina tiene una gran repercusión internacional y, desde primera hora de la mañana, turistas llegados de numerosos países y vecinos de Buñol han llenado las calles del municipio a la espera del chupinazo que marca el inicio de la batalla.

Siete heridos en el tercer encierro de Sanse

Los camiones cargados de tomates pera, procedentes de Don Benito (Badajoz), han comenzado a recorrer las calles tras el chupinazo, mientras los primeros tomates espachurrados teñían de rojo las camisetas de los participantes, entre gritos de emoción en una multitud de idiomas.

Muchos de los asistentes han optado por protegerse con gafas de bucear, plásticos y, sobre todo, fundas para los teléfonos móviles, que tenían que resistir la batalla y, al mismo tiempo, inmortalizarla.

Dos horas antes del comienzo de la Tomatina, los más atrevidos habían participado en el tradicional palo jabón, un poste engrasado instalado en la plaza del municipio cuyo premio es un jamón colocado en lo alto y cuya consecución marca el inicio de la fiesta.

El encierro nocturno de Sanse deja 14 heridos en una carrera de menos de dos minutos

La espera también ha estado acompañada del tradicional almuerzo en las calles, con los típicos bollos de la zona y tortas saladas con longaniza, chorizo y panceta, para coger fuerzas antes de la batalla.

La Tomatina se celebra cada último miércoles de agosto Este año celebra su 80ª edición y ha convertido, una vez más y durante unas horas, las calles de Buñol en un enorme escenario teñido de rojo.