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El fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, ha advertido este jueves de que las acusaciones "sin pruebas" que llevan a una "difamación" de determinadas personas no deben salir "gratis", por lo que ha defendido una reforma legislativa que imponga sanciones.

"Aquello que no es más que la palabra, que no es más que una mera defensa, no puede tener ningún valor", ha afirmado Sánchez Melgar durante los Desayunos de Europa Press, tras ser preguntado por esta estrategia de defensa después de que, el pasado lunes, el ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados implicara en sede judicial, aunque sin pruebas, a Esperanza Aguirre, a Cristina Cifuentes y a Ignacio González en la presunta financiación irregular del partido.

El representante del Ministerio Público ha explicado que "toda persona que aporte pruebas, revelaciones con consistencia documental, tendrán algún objeto de valoración" por parte de la Fiscalía de cara a introducir algún posible atenuante en la condena.

En este sentido, ha reiterado que "las imputaciones se hacen con pruebas, no de forma gratuita", pues lo que no se puede permitir es "difamar". "Las difamaciones no deben ser gratuitas, deben ser pagadas, compensadas con una sanción", ha subrayado.

Por eso, Sánchez Melgar ha sugerido la posiblidad de realizar una reforma legislativa o "estudiar" cómo se podrían sancionar esas "difamaciones gratuitas", ya que lo considera que es una "demanda social".