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Los farmacéuticos de Castilla-La Mancha han dado un paso más en el pulso que mantienen con la Junta para reclamar los 150 millones de euros que les adeuda y, además de convocar una manifestación en Toledo para el 4 de septiembre, han pedido cierres temporales que podrían llegar a dos meses de duración.

El 81 por ciento de las farmacias de Ciudad Real, el 60 por ciento de las de Guadalajara y alrededor de la mitad de las de Toledo han presentado ante la Administración -con el mes de antelación que establece la normativa vigente- la solicitud del cierre temporal a partir del 15 de septiembre.

Cierres que, al menos en el caso de las 253 farmacias de Ciudad Real y las 78 de Guadalajara que se han sumado a esta iniciativa, durarán dos meses, según han explicado los presidentes de los colegios de farmacéuticos de ambas provincias, Julián Creis y Francisco José Muñana, respectivamente.

Los farmacéuticos sostienen que, de acuerdo con el decreto que desde 2006 regula el funcionamiento de las farmacias en la comunidad autónoma, el cierre es posible de forma excepcional "por motivos profesionales o personales" siempre que se respeten las necesidades de asistencia farmacéutica del núcleo de población donde esté ubicada la farmacia.

Además, como ha avanzado a Efe la presidenta de la Federación de Empresarios Farmacéuticos de Castilla-La Mancha (FEFCAM), María Dolores Espinosa, se ha convocado una manifestación en Toledo el próximo 4 de septiembre para alertar sobre la "insostenible" y "gravísima" situación que atraviesan por los impagos de la Junta, a la que ha reprochado una nula voluntad de arreglar el problema.

Según Espinosa, la situación es tan grave que hay farmacias, sobre todo del medio rural, a las que los distribuidores han retirado el suministro porque han dejado de pagar.

Las farmacias de la comunidad autónoma, con excepción de las de la provincia de Albacete, ya secundaron de forma mayoritaria un cierre patronal el pasado 11 de agosto en señal de protesta.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha pedido a los farmacéuticos que dejen "las estridencias" y ha advertido de que la "presión no genera posibilidades de desbloqueo" del conflicto.

El portavoz del Ejecutivo, Leandro Esteban, ha opinado que los conflictos no son el mejor modo de resolver los problemas y ha advertido de que las decisiones que "individualmente" adopte cada empresario farmacéutico "le corresponden a cada uno, y sus consecuencias también".

Esteban ha recordado que la Junta trabaja en encontrar soluciones para pagar no sólo a los farmacéuticos, sino a todos los proveedores a los que la Administración regional adeuda dinero por culpa -ha dicho- de la gestión del "despilfarrador" Gobierno de José María Barreda.

También el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Ángel Nicolás, se ha mostrado partidario de solucionar los problemas en "los despachos" y no en la calle ni en una sala de prensa, para ganarse la "confianza" de los mercados.

Sin citar al sector farmacéutico, el presidente de la patronal se ha mostrado convencido de que "el problema de la deuda se va a resolver", pero ha considerado que trasladarlo "a la calle puede ser un problema".

Por su parte, El PSOE de Castilla-La Mancha ha vuelto a achacar hoy a la "irresponsabilidad" del Gobierno regional la situación que atraviesan las farmacias de la comunidad autónoma, que "se asfixian" mientras la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, y la mayor parte de los consejeros siguen "de vacaciones".

La secretaria de Comunicación del PSOE de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha considerado "indignante" que Cospedal ponga "en peligro el sistema de Salud de Castilla-La Mancha" y ha advertido de que, si todas las provincias (aunque se desconocen datos de Cuenca y Albacete) secundan los cierres, la situación será "insostenible".