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La crisis económica que estalló en 2008, y que a día de hoy no parece tener fin, hará que este año, por primera vez desde que se tienen datos, el número de personas que salen de España en busca de oportunidades supere al de quienes llegan en busca de trabajo.

Así, en 2011 está previsto que lleguen a España 450.000 personas (351.588 lo han hecho hasta septiembre) frente a las 580.850 que saldrán en busca de oportunidades (407.214 hasta septiembre), con lo que el saldo migratorio será negativo en 130.850 personas.

"Analizando estas cifras todos tenemos en mente la coyuntura económica", ha explicado a EFE el subdirector general adjunto de Estadísticas de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), Sixto Muriel, quien ha augurado que el saldo migratorio será negativo al menos hasta 2020, último ejercicio del que se han hecho proyecciones.

Desde 2008 el deterioro de la economía y del mercado laboral español ha sido imparable, alcanzando una tasa de paro del 21,52% que, según todas las expectativas, todavía no ha tocado techo.

Las cifras son claras y el millón de extranjeros que en 2007 llegó a España buscando una oportunidad, se ha reducido a menos de la mitad en los tres últimos años.

No obstante, Muriel ha recordado que fue en 2008 y 2009 cuando la llegada de inmigrantes cayó más del 50% hasta estabilizarse en unas 450.000 llegadas anuales desde entonces.

Por el contrario, lo que se está produciendo en los últimos años es "un fuerte incremento" de las salidas, ha señalado Muriel, quien ha calculado que este año medio millón de personas abandonarán España, de las que más de 50.000 serán españolas, cifra muy superior a las 34.000 de 2008.

Las cuentas de la Seguridad Social también se han resentido de la situación laboral de los inmigrantes en España y de la decisión de retornas a sus países.

Así, teniendo en cuenta que el estallido de la crisis económica internacional tuvo lugar en el verano de 2008, desde octubre de ese mismo año la Seguridad Social ha perdido 274.185 afiliados extranjeros, el 13,3% de los 2.059.547 inscritos.

Actualmente, los extranjeros representan el 10,28% del total de afiliados a la Seguridad Social, que suman 17.360.313.

Por países, del total de inscritos el colectivo más numeroso procede de Rumanía, con 287.225, seguido de Marruecos, con 206.860; Ecuador, con 135.126; Colombia, con 97.178; China, con 86.653, y Bolivia con 82.843.

La actual situación de crisis ha hecho que entre las medidas que el PP planea para la nueva etapa figure la de impedir que los inmigrantes puedan legalizar su situación tras haber residido en España tres años, si durante ese periodo su situación era "ilegal", según avanzó a EFE el portavoz parlamentario del PP en materia de Inmigración, Rafael Hernando.

Hasta ahora, el Reglamento de la Ley de Extranjería de España permitía a los extranjeros conseguir la regularización por "arraigo social" si acreditaban su permanencia en España al menos tres años y contaban con un contrato de trabajo en el momento de legalizar su situación.

Rafael Hernando precisó que, ahora, el PP prohibirá esa posibilidad como herramienta para luchar contra la inmigración ilegal.

Según datos del Observatorio Permanente de Inmigración, dependiente del Ministerio de Trabajo e Inmigración, actualmente en España hay 5.144.269 inmigrantes "legales", esto es con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor.

De ellos, 2.476.334 provienen de países de la Unión Europea y de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza y el resto, 2.667.935 de terceros países como Marruecos, Ecuador, Colombia, China, Bolivia o Perú, entre otros.

Ante la falta de oportunidades laborales y la decisión de retornar a sus países, en 2009 el Gobierno español impulsó tres modalidades de Planes de Retorno Voluntario a los que ya se han acogido más de 30.000 personas.

El primero permite la capitalización o rescate de la prestación por desempleo acumulada durante el tiempo que han trabajado en España. El segundo consiste en una ayuda que se concede a proyectos empresariales viables en el país de origen y el tercero se basa en la atención social para inmigrantes en situación de vulnerabilidad.