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El exjefe de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero se puso a disposición del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y de la Fiscalía para detener al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y a sus consellers, tras la declaración de independencia del 27-O. Así lo ha asegurado en su declaración como testigo ante el Tribunal Supremo por el juicio del 'procés', a preguntas de Xavier Melero, abogado del exconseller de Interior Joaquim Forn.

El mayor de los Mossos d'Esquadra, pendiente de ser juzgado en la Audiencia Nacional por rebelión, ha admitido que comunicó a los órganos judiciales que se ponía a su disposición por si ordenaban "algún tipo de acción" relacionada con esos hechos, actuación que, ha precisado, "teníamos prevista desde hacía dos días".

Según ha detallado Trapero, entre las 13.30 y las 14 de la tarde en que el Parlament aprobó la "declaración esta" (sic) llamó por teléfono al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, y al entonces fiscal superior de Cataluña, el fallecido José María Romero de Tejada.

Trapero además confirmó, a preguntas del fiscal Javier Zaragoza, que avisó a Puigdemont de posibles "desórdenes públicos" el día de la consulta.

El abogado de Forn, Javier Melero, ha inquirido al testigo si desde el ex Govern se dio alguna directriz para actuar a los Mossos, a lo que Trapero ha respondido con un tajante "no". "No nos dieron alguna pauta en ese sentido, nos dijeron 'hagan su trabajo'", ha puntualizado.

El fiscal Javier Zaragoza le ha pedido que aclarara si el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que ordenaba impedir el referéndum especificaba en su parte dispositiva que se debía preservar la convivencia ciudadana, una expresión que las defensas han invocado a lo largo del proceso para justificar la actuación de los Mossos ante el referéndum. "En absoluto", ha respondido Trapero. No obstante, el mayor, ha recordado que en la reunión que la juez Mercedes Armas mantuvo con él y con los jefes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Cataluña para comunicarles el auto que obligaba impedir el 1-O les dijo, cuando todos estaban ya en pie: "Actúen con paciencia, contención y garantizando en todo momento la paz social".

Según el mayor de los Mossos , sus diferencias con el coronel Diego Pérez de los Cobos, alto cargo de Interior designado para coordinar el operativo del 1-O, radicaban en que éste sugería que la preservación de la paz social "no podía ser una excusa para facilitar la votación, una cosa que -ha agregado- a mí me parecía ofensiva".