(Actualizado

Miembros del comité de empresa de Clesa intentaron impedir esta noche la salida de coches con documentación ,de la sede de la compañía, aunque se retiraron al acudir la Policía y anunciar uno de los abogados de Nueva Rumasa que les estaban reteniendo y los denunciaría, según fuentes de los trabajadores.

Según las mismas fuentes dos de las directivas de Nueva Rumasa vinculadas a Clesa, Sonia Fernández y Juncal Vázquez, han llenado el vehículo con abundante documentación de la compañía, que se llevaron a la fábrica situada en la Avenida de Herrera Oria, en Madrid, poco antes de la medianoche.

Miembros del comité de empresa, formado por CCOO y UGT, explicaron a Efe que la versión que han facilitado las dos ejecutivas a la Policía, en presencia de estos trabajadores, es que retiraban los documentos porque los necesitan para presentarlos en el procedimiento concursal. Fuentes del comité de empresa han detallado que, además de estas dos ejecutivas, se encontraba también a esta horas en Clesa el director de la fábrica y otras personas vinculadas con la familia Ruiz-Mateos.

Minutos después de que la Policía acudiera a la fábrica se ha trasladado a la planta el secretario general de la Federación Agroalimentaria de CCOO, Jesús Villar, quien ha mantenido una conversación con el director de la planta de Clesa para conocer los motivos de la retirada de esta documentación. El sindicato CCOO anunció esta tarde la intención de organizar brigadas de vigilancia para evitar que se retiraran activos de las plantas.

CONCURSO DE ACREEDORES

Esta retirada de documentación de la planta de Clesa se produce horas después de que el consejero delegado de Nueva Rumasa, José María Ruiz-Mateos hijo anunciara que preparan solicitar el concurso de acreedores para dos o tres empresas del grupo, aunque descartó pronunciarse si entre ellas se encontraba la propia Clesa. El consejero delegado de Nueva Rumasa, José María Ruiz-Mateos Rivero, anunciaba este martes que algunas de las empresas propiedad de la familia solicitarán "en los próximos días" la entrada en concurso voluntario de acreedores, antigua suspensión de pagos, aunque no precisó cuáles y sólo indicó que queda al margen de este procedimiento la división hotelera Hotasa, cuyos hoteles tiene a la venta.

Además, aseguró que Nueva Rumasa emprenderá acciones legales de todo tipo, entre ellas la presentación de una querella, contra el Santander, entidad a la que culpa de su situación "extrema", dado que era su principal banco financiador y "de la noche a la mañana cortó cualquier vía de comunicación" con sus empresas. Según detalló, Santander tiene alrededor del 50% del riesgo bancario del grupo, con 280 millones de euros en créditos, que se elevan a 330 millones contando los de Banesto.

RUZ MATEOS Y EL SANTANDER

"Vamos a actuar de forma implacable, porque es muy responsable de todo lo sucedido en Nueva Rumasa", apuntó el ejecutivo, que avanzó su intención de personarse e investigar "todas y cada una de las causas que el banco tiene abiertas, como Madoff, Lehman Brothers o Banif", dijo Ruiz-Mateos. Con este propósito, anunció la creación de una "plataforma internacional de perjudicados por el Santander y la entidad Morenés & Botín".

Ruiz-Mateos afirmó que la entidad que preside Emilio Botín cortó el crédito a Nueva Rumasa pese a tener garantizado continuar con ello en el futuro, obligó a la cancelación de 200 millones de euros sobre un riesgo total de 400 millones y "coaccionó" al grupo para la venta de activos, fundamentalmente solares, a la mitad de su valor.

Sin embargo, varios medios publican las cartas de Ruiz Mateos a Emilio Botín en las que se constata que el empresario reconoce que engañó a los inversores. "Los tiempos no están para invertir, sino para recoger", decía a la vez que pedía dinero al público para supuestas adquisiciones.