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La Audiencia Nacional ha condenado a 94 años de prisión al histórico dirigente de ETA Santiago Arróspide Sarasola Santi Potros por el atentado cometido en 1987 por el comando Barcelona contra un vehículo de la Guardia Civil en el que murió un hombre que estaba en una cabina de teléfono y resultaron heridos graves dos agentes.

En una sentencia, el tribunal impone esa pena a Santi Potros, entonces jefe del aparato militar de ETA, como autor de los delitos de asesinato consumado y frustrado, atentado y estragos, además de cinco faltas de lesiones, por el atentado con coche bomba perpetrado el 2 de abril de 1987 en el que murió Juan Fructuoso Gómez, aunque aclara que el tiempo máximo de cumplimiento efectivo es de 30 años.

Además, le condena a indemnizar a los herederos del fallecido en 500.000 euros, de forma conjunta con los etarras ya sentenciados por estos hechos Josefa Mercedes Ernaga Esnoz, Domingo Troitiño Arranz y Rafael Caride Simón.

También deberá abonar un total de 112.720 euros a siete heridos, 5.830 al Ministerio del Interior por los daños al vehículo de la Guardia Civil y 2.150 a Telefónica por los originados en la cabina, así como otras cantidades por daños causados en vehículos de 17 particulares y a 140 propietarios de inmuebles afectados.

La Sala declara probado que Santiago Arróspide Sarasola, ya condenado en otros juicios en Francia y en España, ejerció la dirección del aparato militar de ETA junto a Juan Lorenzo Lasa Michelena hasta la detención de éste en 1985 y en solitario hasta su arresto dos años después en la localidad gala de Anglet.

Añade que como jefe responsable directo de los comandos de ETA dispuso en septiembre de 1985 la constitución del denominado comando Barcelona.

Tras observar el paso frecuente por la confluencia de la avenida Meridiana con las calles de Vizcaya y de José Estival de Barcelona de vehículos de la Guardia Civil, los integrantes del comando decidieron perpetrar un atentado con coche bomba para lo que utilizaron entre quince y veinte kilos de amonal y unos treinta de tornillería que tenían escondidos en una vivienda de Castelldefels.

Los etarras estacionaron el coche bomba en la confluencia de la avenida Meridiana con la calle de Vizcaya el día del atentado y fue detonado por Domingo Troitiño desde una estación de Metro cercana cuando pasaba el vehículo de la Guardia Civil, con dos agentes.

La explosión causó la muerte de Juan Fructuoso García, que se encontraba en una cabina de teléfono, heridas graves a los dos guardias civiles y lesiones a cinco vecinos de la zona. La Audiencia fundamenta que la responsabilidad de Santi Potros de decidir el atentado le hace partícipe como autor por el puesto que ocupaba en la organización.