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El PP comenzará a partir de este viernes un ciclo político que pilotarán los mismos que le han llevado a sus mayores cuotas de poder, por lo que en la dirección apenas entrarán caras nuevas, salvo muy probablemente el exvicealcalde de Madrid Manuel Cobo, han informado a Efe fuentes del partido.

El presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, no es persona a la que le guste cambiar lo que, a su juicio, funciona, y ése es el caso del actual Partido Popular que dirige desde la Secretaría General María Dolores de Cospedal.

Hace dos años, el propio Rajoy, quien en el congreso de Sevilla saldrá reelegido como presidente de la organización, afirmó que mientras fuera líder del partido, Cospedal sería su número dos, y si bien ha recibido algún comentario en contra de que gestionara el día a día del PP alguien que al mismo tiempo era presidenta de una comunidad, no se ha movido de su idea.

El cónclave de Sevilla, el número 17, servirá para constatar las intenciones de Rajoy: Cospedal seguirá siendo la jefa del PP a la vez que presidenta de Castilla-La Mancha, y lo será con más poder que hasta ahora.

Porque, como indican fuentes de la actual dirección, la dirigente castellanomanchega ha diseñado el nuevo Partido Popular mano a mano con el presidente del Gobierno y dirigiendo puntuales consultas a quien se prevé como el otro hombre fuerte de la formación, Javier Arenas.

El congreso se convertirá en una demostración de apoyo al líder del PP andaluz y candidato a las elecciones del 25 de marzo, pues se da la circunstancia de que este congreso nacional se celebra en un momento en el que por primera vez en la historia todas las encuestas dan la victoria a Arenas. La mayoría de ellas incluso le otorgan la mayoría absoluta.

Arenas se erigirá en vicesecretario del PP y sobre Andalucía pivotarán muchas de las propuestas políticas del partido, sin temor a hablar de reformas del Gobierno, como la laboral, que las fuentes no creen que dañen las aspiraciones de victoria en la comunidad.

Sigue sin ser una certeza, pero todas las fuentes consultadas apuntan a Esteban González Pons como otro de los vicesecretarios con mayor responsabilidad orgánica. Tras quedar descartado como ministro, se dispone ahora a llevar las riendas del PP codo con codo con Cospedal.

Habrá una o dos Vicesecretarías más que presumiblemente no recaerán en ningún ministro, algo que las fuentes ponen en duda habida cuenta de la influencia que ejercen dirigentes como Soraya Sáenz de Santamaría o Ana Mato.

Con todo, será el sábado próximo cuando Rajoy anuncie los nombres de la renovada dirección, y aunque la discreción es la nota predominante, las fuentes coinciden en destacar el ingreso en altas esferas de Manuel Cobo.

Fue el ojo derecho de Alberto Ruiz-Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid, pero se ha quedado fuera del Ministerio de Justicia, de modo que la inclusión en la jerarquía del PP supondrá su regreso al primer plano político.

Alicia Sánchez-Camacho, Juan José Güemes, Sandra Moneo o Juan Manuel Moreno son otros nombres que podrían colarse en las elevadas instancias del PP, pero sus nombres suenan más como rumores que como hechos ciertos.

Por el Palacio de Congresos de Sevilla pasarán los ministros de Rajoy, encabezados por la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, todos los presidentes autonómicos del partido, alcaldes de renombre, diputados y senadores, algún embajador, y por supuesto, el presidente de honor, José María Aznar, quien intervendrá el sábado.

Una de las novedades vendrá de la mano de recién elegida candidata asturiana, Mercedes Fernández, quien también tomará la palabra ese día.

El PP perfilará en su congreso una filosofía política que se asienta en los estatutos vigentes, pero que incorporará más mecanismos de control de los comportamientos y patrimonio de los cargos públicos, más dureza en posibles sanciones y cierta apertura social que se traducirá en el reconocimiento de los derechos de los homosexuales.

No se prevén fricciones, a diferencia del congreso de Valencia de hace cuatro años, plagado de conflictos, y ni siquiera se teme que haya concentraciones o protestas en los aledaños del Palacio de Congresos. Por si fuera poco, Francisco Camps y Ricardo Costa no irán.

El clima de concordia del PP se plasmará en el homenaje a Fraga con el que se abrirá mañana el congreso del partido.