El ministro Marlaska, en Ceuta | TELEMADRID
(Actualizado

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se comprometió este viernes a que antes del 1 de noviembre no habrá migrantes refugiados en los montes de Ceuta, como parte de la segunda fase del dispositivo diseñado tras la avalancha de julio, la cual, dijo, ya está en marcha para localizar a quienes permanecen de manera irregular fuera de los centros de acogida. Al mismo tiempo, negó que se realicen "devoluciones encubiertas".

Esta promesa la hizo durante la rueda de prensa que ofreció desde la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, a la que viajó para visitar tanto la frontera de El Tarajal como diversas instalaciones policiales, entre ellas el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) provisional habilitado por su departamento en el polígono industrial.

Según apuntó el ministro, se ha "superado con éxito" la primera fase del dispositivo activado ante una "delicada y compleja situación", la cual se centraba principalmente en "identificar a las personas que permanecían en Ceuta de manera irregular y poner fin a la aparición de asentamientos en espacios públicos de la ciudad que tanto han alterado la tranquilidad de los habitantes", en referencia sobre todo a las playas del Trampolín, Benítez y el Guano.

El CNI acredita en un informe que avisó con antelación de la invasión migratoria en Ceuta

Tras defender la actuación policial en estos desalojos, Marlaska remarcó que ya han regresado voluntariamente a Marruecos unos 12.000 migrantes, entre ellos muchos que han renunciado a concluir el procedimiento de solicitud de protección internacional al descubrir que no tendrían derecho, además de más de 530 expulsados "por orden judicial o por disposición administrativa".

En este punto, quiso hacer hincapié en que no se han llevado a cabo "devoluciones encubiertas" y que en todo momento se ha actuado "de acuerdo con las leyes nacionales e internacionales". Con estas palabras justificaba también algunas imágenes de migrantes forcejeando con los agentes que les trasladaban a la frontera para ser devueltos, señalando al respecto que esas personas han desistido en su solicitud de protección o les ha sido denegada, por lo que los agentes han de conducirles al paso fronterizo y "acreditar que abandonan el territorio nacional porque ya no tienen derecho a permanecer en él".

Asimismo, confirmó que ya se han formalizado casi 1.200 peticiones de protección internacional, de las que se han resuelto unas 700, la mayoría de ellas desestimando la solicitud, como ha venido recordando desde le primer momento el ministro de Política Territorial y mando único ante la crisis, Ángel Víctor Torres. Aquí resaltó que, con el CATE y los refuerzos policiales y de Extranjería, podrán tramitar hasta 100 expedientes de protección o devolución al día.