A escasos ocho días de sentarse en el banquillo, el exasesor ministerial Koldo García ha pedido al Tribunal Supremo que revoque su decisión de permitir a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y al ministro Ángel Víctor Torres declarar por escrito en el juicio en el que también está acusado el exministro José Luis Ábalos.
La defensa de Koldo García discrepa radicalmente de que ambos cargos públicos testifiquen a través de "un frío papel" porque esa modalidad de declaración no permite repreguntar ni "valorar su espontaneidad, su lenguaje no verbal y sus posibles evasivas".
Por ello, en un recurso al que ha tenido acceso EFE este lunes, la abogada Leticia de la Hoz ha pedido al Supremo que revoque su decisión y les cite presencialmente o, en su defecto, otorgue un nuevo plazo para formularles las preguntas por escrito.
La Sala de siete magistrados que juzgará a Koldo García, a quien fuese su jefe durante años en el Ministerio de Transportes, José Luis Ábalos, y al comisionista Víctor de Aldama autorizó a Armengol y Torres a testificar por escrito, como ambos habían pedido en virtud del artículo 412.2º y 703 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Dicha norma regula qué personas están exentas de declarar de manera presencial y pueden en cambio informar por escrito y cita, entre ellos, a los presidentes de comunidades autónomas -Armengol, en la época de los hechos, lo fue de Baleares y Torres, de Canarias-, así como a la persona que ostente la presidencia del Congreso y a los miembros del Gobierno.
Según argumenta la defensa de Koldo García, el exasesor propuso a ambos cargos públicos como testigos "para desvirtuar que existiera una orden, imposición o recomendación vinculante emanada" de él para adjudicar a la empresa Soluciones de Gestión contratos de mascarillas en pandemia, y para acreditar que la elección de los proveedores fue técnica.
Pretendía así combatir la acusación de la Fiscalía, que sostiene que "existió una trama de 'influencias' y una 'intermediación privilegiada' que determinó la voluntad de las administraciones autonómicas de Baleares y Canarias".
Pero, al "limitar" las testificales a "un mero informe escrito" de Armengol y Torres, la defensa de Koldo García considera que el Supremo "asume un relato de estanqueidad que cercena" su derecho "a desmontar el núcleo de la acusación".
Y explica que no ha enviado preguntas a ambos testigos "ante la expectativa" de que declararían por escrito y al considerar que la formulación anticipada de preguntas por escrito obliga a su defensa a "revelar prematuramente su estrategia procesal, permitiendo a los testigos preparar sus respuestas".
Por ello, en el caso de que el Supremo no atienda su recurso, solicita que le dé un nuevo plazo extraordinario para formular las preguntas por escrito.
Koldo García afronta en este juicio una petición de 19 años y medio de cárcel de la Fiscalía, ligeramente inferior a los 24 de Ábalos y lejana a los siete años que pide Anticorrupción para el comisionista Víctor de Aldama.
Los tres están acusados de concertarse para beneficiarse económicamente en la contratación pública de empresas captadas por Aldama, aprovechando el cargo de Ábalos en el Gobierno y en el PSOE como secretario de Organización, en plena pandemia.