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La terrorista más sanguinaria de la historia de ETA podría salir de la cárcel en un mes. Idoia López Riaño ha recurrido la negativa de Instituciones Penitenciarias a concederle un permiso. El recurso puede prosperar. Supuestamente arrepentida, se ha acogido a la "vía Nanclares".

La policía le apodó La Tigresa. Decían que antes de matar a sus víctimas, se acostaba con ellas. Entre 1980 y 1994 asesinó a 23 personas.

Pasó por tres comandos. En el Oker mató a los que ETA acusaba de tráfico de drogas. Con el comando Madrid participó en atentados terribles: mató a cinco guardias civiles en la calle Juan Bravo y a 12 guardias jóvenes en la plaza de República Dominicana.

En el comando Ekaitz mató al catedrático Manuel Broseta. Su jefe, José Luis Urrusolo, hoy también supuestamente arrepentido, decía que no podía con la Tigresa. No respetaba la clandestinidad: llamaba la atención, vestía y se maquillaba de manera llamativa, frecuentaba discotecas.

Condenada a 2.111 años de cárcel, en prisión mantuvo numerosas relaciones con compañeros etarras. Está casada con Joseba Arizmendi, ya en libertad. Goza de una situación privilegiada en la cárcel de Zalla. Trabaja como camarera y su marido estuvo en la misma cárcel. En un mes, a la asesina le podrían dar unas vacaciones.