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Bankia acometerá con la inyección de dinero público un saneamiento muy superior a lo exigido, lo que le permitirá asegurarse un futuro "sólido, eficiente y rentable", dijo hoy su presidente, José Ignacio Goirigolzarri.

El presidente de la entidad compareció hoy ante la prensa para dar cuenta del plan de saneamiento que ha pactado con el Banco de España y el Ministerio de Economía, y que obligará al Estado a realizar una inyección de capital en el grupo de 19.000 millones de euros.

Pero esta cifra no procede sólo del saneamiento del crédito a la promoción inmobiliaria, que ha sido objeto de las dos reformas realizadas hasta ahora por el Gobierno de Mariano Rajoy, y que suponía para Bankia unos 7.100 millones de euros, sino que va más allá.

En un momento en el que se especula con la posibilidad de que el Ministerio de Economía decida endurecer también los créditos hipotecarios particulares, Bankia ha decidido sanear también esta cartera, e incluso algunos créditos al consumo, además de préstamos para empresas.

En un ejercicio de prudencia, Bankia ha tomado una cartera de 13.000 millones de créditos hasta ahora considerados sanos, y los ha pasado al lado de los dudosos o subestandar, lo que obliga a aumentar la cobertura.

Con el saneamiento que ha decidido acometer, también estarían cubiertos los posibles agujeros que detecten los consultores y auditores independientes que analizarán el sistema bancario español en las próximas semanas.

Solo en la cartera de créditos no inmobiliarios de empresas y particulares Bankia va a aumentar sus provisiones en 5.500 millones de euros, hasta los 7.700 millones.

Con estas cifras "no estoy demasiado preocupado por lo que pueda venir en el futuro", ha indicado Goirigolzarri en la conferencia con analistas, en la que le indagaron si quedará cubierto.

A la hora de pedir ayuda al Estado, Bankia ha contemplado un escenario de tal deterioro de los activos que uno de los analistas bromeó con que, pase lo que pase, la entidad ya no tendrá que hacer provisiones hasta 2014.

"¡Pues Dios te oiga!", le contestó Goirigolzarri, entre risas de los asistentes. En cualquier caso, el presidente dijo que este endurecimiento de las provisiones se ha realizado con el objetivo de que el ratio de capital alcance el 9,5 %.

Tras este saneamiento, los créditos promotores estarán cubiertos en un 48,9 %, cuando la reforma del Gobierno contempla el 45 %, y los créditos a empresas no inmobiliarias y a particulares estarán cubiertas hasta el 5,1 %, algo que no pide Economía.

En su encuentro con la prensa, previo a la reunión con analistas, el presidente quiso dejar claro que los 19.000 millones que invertirá el Estado en el Banco Financiero y de Ahorro (BFA), la matriz de Bankia, no pueden considerarse un préstamo ni una ayuda a fondo perdido, sino simplemente una inversión de capital.

Además, aunque es consciente de que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) está prácticamente sin recursos, está seguro de que el Estado logrará la financiación, pues se trata de un plan pactado con el Banco de España y el Ministerio de Economía.

En su intervención, "Goiri" -como se le conoce en el sector financiero- ha dejado claro que no va a pedir responsabilidades a los gestores de Bankia, y atribuyó el agujero de capital que ha dejado su antecesor, Rodrigo Rato, en el deterioro económico y en las nuevas exigencias del Gobierno.

El nuevo presidente, que llegó a la entidad hace apenas dos semanas, no ha podido contestar a algunas de las preguntas sobre el futuro de la entidad, con el argumento de que formarán parte del plan estratégico que se presentará en junio.

Este plan, que será aprobado en la junta de accionistas del 29 de junio en Valencia, contemplará cuestiones como los detalles de la venta de participaciones industriales, que ha sido anunciada hoy, o el cierre de oficinas y ajustes de plantilla.

También está por definir si en el futuro se fusionará la matriz, BFA, con Bankia, y cual será la política de remuneración al accionista, aunque Goirigolzarri ha dejado claro que con cargo a 2011, año en el que se perdieron casi 3.000 millones, "no habrá dividendo".