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Marruecos sigue insaciable ante la debilidad española en la crisis del Sahara. La suave condena del Congreso español sobre los disturbios de El Aaiun ha exacerbado los ánimos de Rabat. Marruecos amenaza con cambiar las relaciones bilaterales. El reino alauita ha convocado un pleno monográfico de su Parlamento para examinar la situación y ha organizado una marcha "por la liberación" de Ceuta y Melilla.

Ante esta situación, el Gobierno ha tendido la mano a Marruecos y le ofrece diálogo para mantener las mejores relaciones, pese a los constantes desafíos de Rabat. Así, la ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha subrayado este viernes que el diálogo con Marruecos no se ha roto y ha destacado que España es un "socio estratégico" para el reino alauí, no sólo desde el punto de vista bilateral sino también en sus relaciones con la UE.

En declaraciones a los medios de comunicación desde Mar del Plata (Argentina), donde participa junto al Rey en la XX Cumbre Iberoamericana, la ministra ha indicado que ayer mismo el embajador de España en Rabat, Alberto Navarro, conversó con el jefe de la diplomacia marroquí, Taieb Fassi Fihri.

"Siempre hemos mantenido el diálogo con Marruecos, incluso en los momentos de tensión. Con lo cual tengan la seguridad de que seguiremos manteniéndolo y lo estamos haciendo", ha asegurado.

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado hoy que existe "base de confianza" suficiente con Marruecos para reconducir la relación bilateral después del anuncio de Rabat de que la revisará en su conjunto.

Rubalcaba, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ha subrayado que las relaciones con Marruecos son "estratégicas, es decir, para que todo el mundo lo entienda, importantísimas, y lo van a seguir siendo".

El portavoz del Ejecutivo ha recordado que desde que José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder en 2004, se ha hecho un "esfuerzo" por parte de España y de Marruecos para "mejorar y reforzar" esas relaciones. "Y creo que lo hemos conseguido", ha apuntado.

"Por tanto, hoy disponemos de una base que no había hacía algún tiempo, y esa base de confianza es la que me permite afirmar que estoy seguro de que vamos a superar cualquier situación o circunstancia que pueda producirse", ha añadido.

El último desafío de Marruecos se produjo ayer mismo, cuando el portavoz marroquí anunció que su país reevaluará las relaciones con España. Era la reacción del reino alauí a la aprobación de una moción parlamentaria condenando el violento desalojo del campamento de El Aaiún. Eso sí, sin mención expresa a Marruecos. Una tumultuosa sesión con bronca e insultos de los activistas prosaharauis a sus señorías.

La moción es similtar a la que aprobó el Senado el martes y hace una semana la Eurocámara, tachada por Marruecos de "parcial, injusta y precipitada".

El Parlamento marroquí se replanteará la relación con España. Y el sábado habrá una marcha por la liberación de Ceuta, que nunca ha tenido soberanía marroquí, convocada por los partidos oficialistas. Será la segunda en menos de una semana, porque el domingo se manifestaron en Casablanca por la marroquinidad del Sáhara Occidental y contra el Partido Popular.

PP VE "DESPROPORCIONADA" LA AMENAZA DE MARRUECOS

Los populares critican la tibieza del gobierno de Zapatero. El coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del Partido Popular, Jorge Moragas, calificó hoy de "desproporcionada" la amenaza de Marruecos de revisar sus relaciones con España.

Moragas aseguró que la relación con Marruecos es "intensa" pero recomendó ser "prudentes" por los "intereses" que conlleva.

No obstante, opinó que la reacción de Marruecos resulta "desproporcionada y no demasiado bien medida" después de que el Parlamento aprobara una resolución de rechazo a los incidentes ocurridos en El Aaiún hace un mes.

Moragas manifestó que el Gobierno de Zapatero debería ser "firme y claro cuando el Parlamento se expresa de manera soberana" y lamentó que el Congreso "no tiene el respaldo que debería tener frente a una amenaza como las declaraciones de las autoridades marroquíes".

En su opinión, el diálogo con el país vecino "está bien" pero lo que tendría que hacer el Ejecutivo español es "no tener miedo", sino "defender el interés nacional".

Añadió que "transmitir tibieza y falta de seguridad en sí mismo no es el mejor ejercicio diplomático" porque otros países "tomarán nota de que el Gobierno de España no defiende con la intensidad conveniente el interés nacional".

Desde el PSOE, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, se ha mostrado convencido de que el Gobierno de España quiere, "aunque haya problemas en este momento, recuperar rápidamente las mejores relaciones con Marruecos, como vecino y como vecino que para nosotros y nosotros para ellos somos estratégicos".

Iglesias ha recalcado que para España, Marruecos "es un objetivo fundamental" al argumentar que "es un vecino muy importante con el que tenemos las mejores relaciones y las queremos mantener". Ha añadido que "estoy convencido de que los sucesos que han tenido lugar en El Aaiún no entorpecerán esas relaciones que, para nosotros, son fundamentales".

La relación de los dos vecinos se tensa, con viejos desencuentros como el Sáhara, Ceuta y Melilla, Canarias, la pesca o la inmigración.

LOS POLICÍAS DEL SUP RECLAMAN AL GOBIERNO QUE PROTEJA CEUTA DE CUALQUIER "PROVOCACIÓN" DE MARRUECOS

Por su parte, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) dijo hoy que el Gobierno no debería aceptar ningún tipo de "provocación" o "chantaje" respecto a la soberanía de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.

José María Benito, portavoz del SUP, valoraba así, en declaraciones a Servimedia, que asociaciones y partidos marroquíes hayan convocado para este sábado una marcha sobre Ceuta para reivindicar la soberanía de Marruecos sobre las ciudades españolas del norte de África.

Benito aseguró que, "en principio, esto es una provocación más a las que habitualmente nos tiene acostumbrados Marruecos respecto a Ceuta y Melilla". Sin embargo, este portavoz destacó que el Gobierno no debería "permitir ningún tipo de chantaje o reivindicación sobre territorios" que nunca han pertenecido al reino alauí.

Al mismo tiempo, este representante del SUP señaló que la marcha de este sábado sobre Ceuta es una "estrategia" de Marruecos para "mantener la tensión y la presión" sobre las ciudades españolas del norte de África.