El Gobierno aprueba la reforma laboral que entrará mañana en vigor

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, comparecen tras la reunión del Consejo de Ministros en Moncloa,
Luz verde a la reforma laboral aprobada por consenso entre Gobierno y agentes sociales |Europa Press

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el real decreto ley de la reforma laboral pactada con patronal y sindicatos y que estará mañana publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) cumpliendo con uno de los hitos comprometidos con Bruselas.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido que esta reforma supone "pasar página a la precariedad" y fijar un "marco laboral que va a cambiar la vida de la gente".

"Hay jóvenes que no han conocido un contrato que no sea basura en la vida", ha afirmado Díaz, que ha agradecido el trabajo de los agentes sociales para sellar el acuerdo.

"Hoy es uno de los días más importantes del Gobierno y de esta legislatura", ha añadido la vicepresidenta, que ha incidido en que con estos cambios "se recuperan derechos de los trabajadores" frente a otras políticas de recortes y retrocesos.

Por su parte, la ministra de Política Territorial y portavoz, Isabel Rodríguez, ha subrayado que se trata de una reforma "profunda y equilibrada" que nace de un acuerdo que le da "fortaleza y legitimidad".

El pacto alcanzado la semana pasada con patronal y sindicatos supone modificar algunos aspectos de la reforma laboral del PP en 2012, al recuperar la ultraactividad de los convenios y la prioridad del convenio sectorial en materia salarial.

Además, sienta las bases de un nuevo modelo de ERTE que sirva de alternativa al despido ante crisis o reconversiones sectoriales e introduce diversos cambios para atajar la excesiva temporalidad del mercado laboral español. Entre ellos, que el contrato de trabajo ordinario sea el indefinido y que los temporales solo puedan celebrarse por circunstancias de la producción o por sustitución de persona trabajadora con derecho a reserva del puesto de trabajo.