Jéssica Rodríguez | EFE
(Actualizado

El juez de la Audiencia Nacional que investiga el denominado caso Koldo ha confirmado los indicios que existen de que Jéssica Rodríguez pudo incurrir en un delito de malversación en torno a sus contrataciones en las empresas públicas Ineco y Tragsatec y en el cobro de salarios sin haber desempeñado trabajo alguno.

Esos indicios hacen que el magistrado Ismael Moreno mantenga la imputación de la expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, al rechazar el recurso que interpuso contra su citación como investigada.

Precisamente fue este lunes cuando Jéssica Rodríguez compareció en la Audiencia Nacional. Ya lo había hecho meses antes en el Tribunal Supremo, aunque como testigo, cuando admitió que cobró de Ineco y Tragsatec (43.978 euros en dos años y medio) sin trabajar y que Ábalos "estaba al tanto de todo". El lunes se acogió a su derecho a no declarar.

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La sentencia que condenó a Ábalos a 24 años de cárcel afirmó que Rodríguez no solo no desempeñó ningún trabajo, sino que "el propósito fundacional del plan criminal era, precisamente, que no trabajara y, pese a ello, percibir, en forma de salario mensual, las cantidades que le fueran ingresadas por ambas mercantiles púbicas en su cuenta bancaria".

Esta resolución derivó en la imputación de la expareja de Ábalos en la Audiencia Nacional a petición de la Fiscalía Anticorrupción, que ha defendido los indicios que, en su opinión, existen contra ella en el informe donde se ha opuesto a su recurso.

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El juez Moreno ha seguido el criterio del fiscal y en su auto, al que ha tenido acceso EFE este viernes, rechaza el argumento de que el delito de tráfico de influencias esté prescrito.

Según el juez y el fiscal, la conducta imputable a Rodríguez sería la de un delito de malversación, en tanto que "es evidente que sin su conducta este delito no se podría haber cometido, al no haber realizado trabajo alguno y, percibiendo en cambio, unos emolumentos que no debería haber recibido".

Rechaza asimismo el magistrado que haya falta de motivación en su imputación o que estos hechos ya estén juzgados pues, explica, el Supremo juzgó la participación de Ábalos y su exasesor Koldo García -ambos en prisión desde hace ocho meses-, y no la de la propia Rodríguez.