Reunión de la Ejecutiva federal del PSOE | EFE
(Actualizado

El PSOE ha defendido este martes al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero después de su imputación por tres delitos en el caso de la aerolínea Plus Ultra y ha señalado que la derecha y la ultraderecha no le han "perdonado" por los "avances" que supusieron sus políticas.

En un comunicado, los socialistas han trasladado "un mensaje de tranquilidad, respeto a la Justicia y defensa de la presunción de inocencia" y han destacado que Zapatero fue presidente "durante dos legislaturas marcadas por un ambicioso programa de ampliación de derechos, igualdad y protección social".

Zapatero imputado por la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales en el caso Plus Ultra

"La derecha y la ultraderecha nunca le han perdonado esos avances. El que pueda hacer, que haga", han remachado los socialistas en referencia a la frase del expresidente José María Aznar en llamamiento a hacer oposición al Gobierno de Pedro Sánchez.

Una frase que también ha compartido la secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, en un mensaje en X, quien ha considerado que la imputación de Zapatero se enmarca en "el que pueda hacer, que haga, llevado a su máxima expresión".

Torró ha expresado su total apoyo a Zapatero y su "respeto absoluto" a la presunción de inocencia y a la Justicia.

La Policía registra la oficina de Zapatero y varias sociedades mercantiles tras su imputación

También la portavoz del partido, Montse Mínguez, ha respaldado al expresidente en X, donde ha escrito un escueto mensaje con la frase "No pararán".

El juzgado central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha citado el próximo 2 de junio como imputado a Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad en la causa que investiga supuestos cobros de comisiones ilegales en el caso de la compañía aérea Plus Ultra.

En este momento se están registrando la oficina del exjefe del ejecutivo y otras tres sedes mercantiles, según han informado a EFE fuentes jurídicas.

Se trata de la primera vez en democracia que un expresidente de Gobierno es imputado por la justicia