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Ciudadanos ha presentado este miércoles la anunciada denuncia a la Fiscalía por delitos de odio, amenazas e injurias presuntamente cometidos contra sus representantes que participaron en la manifestación del Orgullo LGTBI en Madrid el sábado pasado, enmarcando los hechos en "una clara maniobra organizada".

En declaraciones a los medios frente a la Fiscalía General del Estado, la portavoz de la Ejecutiva de Cs y portavoz en el Congreso, Inés Arrimadas, ha afirmado que "fue una situación absolutamente intolerable que no cabe en democracia", especialmente en un día en que se reivindican "la tolerancia, el respeto y la libertad".

"Un grupo de radicales intolerantes se dedicaron a intentar expulsar del Orgullo a personas por sus ideas. Los militantes LGTBI de Ciudadanos no pudieron manifestarse el día del Orgullo y eso es una vergüenza", ha subrayado Arrimadas, acompañada por los diputados Miguel Gutiérrez y Patricia Reyes, que también estuvieron en la manifestación.

"Un ambiente totalmente hostil"

A lo largo de la denuncia, que está firmada por Albert Rivera en nombre del partido, Cs hace hincapié en el "ambiente totalmente hostil, con insultos constantes, abucheos e incluso lanzamiento de diversos líquidos", como "agua y orín, vasos de plástico, hielos, latas de cerveza y botellas tanto vacías como llenas", contra los dirigentes del partido y contra sus militantes y simpatizantes.

Esta situación, según la denuncia, se extendió durante dos horas y finalmente la Policía Nacional "tuvo que intermediar y escoltar a los representantes de Ciudadanos y simpatizantes para que pudieran abandonar la manifestación debido a la gravedad de los hechos, a fin de evitar que se produjeran incidentes mayores, pues la situación se estaba convirtiendo cada vez más violenta".

"No fue algo espontáneo, sino organizado"

La formación naranja también alega que la sentada que protagonizaron algunos manifestantes para protestar por su presencia en la marcha "no fue algo espontáneo", sino que estaba "perfectamente organizada".

El partido relata en la denuncia los insultos que asegura que les dirigieron --como 'fachas', 'gentuza ascista', 'puta', 'asquerosos', 'nazis de mierda', 'basura' o 'payasos'-- y los enlaces a perfiles de redes sociales que se hicieron eco de lo ocurrido, lo cual llevó a que se produjeran "comentarios y expresiones injuriosas con un alto contenido de odio". Así, también incluye imágenes de los 'memes' que se publicaron en internet los días siguientes.

Ciudadanos quiere aclarar en su denuncia que "respeta, comparte y participa activamente en todos los actos que tengan que ver con el Orgullo LGTBI", pero remarca que "si precisamente este movimiento y esta manifestación es en pro de la tolerancia, la igualdad, el respeto de los derechos y la no violencia, este partido cuanto menos ha de solicitar el auxilio judicial y de la Fiscalía".

"A tenor de las investigaciones realizadas y atendiendo a las pruebas gráficas aportadas, esta representación letrada puede afirmar que los hechos ocurridos no son hechos aislados de concentración espontánea de personas descontentas con una idea o un partido político, sino que es una clara maniobra organizada", remarca.

La denuncia, de 37 páginas, incluye numerosas fotografías de varios momentos de la manifestación, así como 'pantallazos' de comentarios de usuarios de redes sociales y enlaces a noticias de todo tipo de medios de comunicación que se hicieron eco de lo ocurrido.

Identificar a los autores

Entre las diligencias a practicar que propone Ciudadanos están la "averiguación de la identidad del autor o autores" de los hechos, la declaración de los dirigentes del partido que estuvieron en la manifestación --Inés Arrimadas, Ignacio Aguado, Patricia Reyes, Miguel Gutiérrez, Marcos de Quinto y Melisa Rodríguez-- y la identificación y citación como investigados de los propietarios de los perfiles de redes sociales donde se llevaron a cabo las "proclamas de odio".

Arrimadas ha vuelto a criticar las declaraciones del ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, que, unas horas antes de la marcha del Orgullo, dijo que Ciudadanos debía entender que pactar con un partido de extrema derecha como Vox tiene que tener "consecuencias".

Aunque el ministro ha dicho que se refería únicamente a consecuencias políticas, la dirigente 'naranja' ha vuelto a acusarle de "calentar la calle" y ha dicho que debería asumir por ello "responsabilidades políticas", aunque ha evitado hablar de consecuencias penales.

Ciudadanos ha exigido que Grande-Marlaska dimita o que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le destituya, pues considera que su función como titular de Interior debería ser "garantizar la seguridad, calmar los ánimos" y hacer un llamamiento a "la tolerancia y el respeto". También ha pedido que ambos comparezcan en el Congreso, para lo cual solicita que se constituyan ya las comisiones parlamentarias y se convoque un Pleno extraordinario.