El presidente de Vox, Santiago Abascal, aseguró este sábado que la mano de su partido "sigue tendida" para llegar a un acuerdo para la investidura de María Guardiola (PP) como presidenta de Extremadura, pero advirtió de que su formación no negocia "ni bajo presión, ni bajo amenazas ni bajo una guerra sucia del PP, ni por supuesto con ningún tipo de prisa".
"La mano sigue tendida", aseguró en encuentro con periodistas en la localidad zamorana de Toro, donde acudió a un acto de campaña previo a las elecciones de Castilla y León del próximo 15 de marzo. Abascal insistió en que parece que el PP "solo tiene dificultades para pactar con Vox" y aseguró que es el Partido Popular el que "está dilatando" todo el proceso negociador "con mentiras" como la de su secretario general, Miguel Tellado, quien afirmó que Vox no se reunía con los populares extremeños desde hace días, cuando la pasada semana "ha habido una reunión de la que tengo actas", por lo que espera que "Tellado rectifique esa mentira".
"Lo que no va a pasar es que nosotros regalemos los votos al PP para que siga haciendo y deshaciendo con el PSOE", apuntó, y añadió que "el PP ha adelantado las elecciones en Aragón y Extremadura porque no quería aceptar las exigencias de Vox y los votantes les han dicho que quieren que se acepten esas exigencias".
Abascal se negó, además, a responder a los líderes del PP que acusan a Vox de estar desarrollando una estrategia conjunta con el PSOE para neutralizarles, y aseguro que no tiene nada que decir ante ese tipo de "zarandajas". "Si quieren que estemos en los gobiernos para nada, tendrán que buscarse otros socios", advirtió.