Abejas en un retrovisor, una culebra que 'quería' vacunarse... Historias de animales en Madrid

  • Siete historias de animales en Madrid, ejemplo de que "otros" vecinos reclaman su protagonismo
Los animales también protagonizan titulares en Madrid
Los animales también protagonizan titulares en Madrid |VV.AA.

En plenas semanas de confinamiento por la pandemia, en la primavera de 2020, con las calles de Madrid y sus municipios vacías, pavos reales, patos, jabalíes e incluso corzos fueron vistos por plazas, aceras y calzadas, campando a sus anchas, reclamando su espacio ocupado, en condiciones normales, por el hombre.

Concluido el confinamiento pequeños y grandes animales siguen siendo protagonistas de la actualidad en las localidades de la región. Estas siete historias, tienen todas, por suerte, un final feliz.

La culebra que 'acudió a vacunarse' contra la Covid

Una joven ejemplar de culebra de escalera (Rinechis Scalaris), fue vista esta primavera, con la intención de colarse en el centro de salud de El Escorial donde se estaba procediendo a la vacunación contra la Covid-19.

Avisado el 112, acudieron los agentes forestales que la llevaron a su hábitat natural, según luego contaron los propios agentes en las redes sociales. ¡No por ser culebra, hay que saltarse la lista para vacunarse contra la Covid! Además que por edad todavía no le tocaba.

El búho real que 'quiso volar' antes de tiempo

Agentes de la Policía Local de Getafe rescataban hace unos días a un pollo de búho real que se había caído de un nido y lo trasladaban a las instalaciones del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa) donde fue tratado de las heridas, para ser puesto de nuevo en libertad.

Al ser todavía pequeño no había aprendido a volar, aunque la fortuna estuvo de su parte y fue auxiliado antes de que muriera de hambre o atropellado por algún vehículo.

El búho real es una especie que está protegida y la más grande de las rapaces nocturnas europeas.

El chotacabras 'cansado' de Getafe

También en Getafe, semanas antes, en este caso, la Policía Nacional rescataba un chotacabras, otra especie nocturna protegida que había caído, no por no saber volar, sino por haber volado demasiado. Al parecer no había medida sus fuerzas y estaba agotado. Una vez fue atendido y pudo descansar, recuperó el vuelo.

Chotacabras encontrado en una carretera de Getafe / POLICIA NACIONAL
Chotacabras encontrado en una carretera de Getafe |POLICIA NACIONAL

El chotacabras, que debe su nombre a la falsa creencia popular de que podía mamar leche de las cabras, tiene costumbres nocturnas y se alimenta de insectos en vuelo, por lo que habita en zonas boscosas o arbustos poco elevados.

El joven corzo que 'quiso ver Madrid'

La Guardia Civil encontraba la primera semana de junio a un joven corzo que deambulaba por la A-3. Tenía las patas delanteras heridas y estaba desorientado, no sabemos si buscando el camino para poder conocer la capital

La Policía Municipal de Madrid lo trasladó a un centro de recuperación de animales salvajes. De no haber sido así podría haber muerto atropellado e incluso haber provocado un accidente.

Para ser abeja 'hay que venir al sur'

A las abejas madrileñas les gustan los municipios de la zona sur, pues han protagonizado dos actuaciones de los efectivos de emergencias en las últimas semanas.

Los Bomberos de Alcorcón en colaboración de la policía local tuvieron que acordonar, a primeros de junio, una acera, después de que fuera encontrado un enjambre en la pata de una de las mesas de una terraza.

Días antes en Fuenlabrada, los bomberos tenían que intervenir para retirar otro enjambre, en este caso, detrás del espejo retrovisor de un coche. Menos mal que a su conductor no se le ocurrió antes moverlo para tener mejor visibilidad.

'Días de piscina' para una familia de patos

Aún no había abierto la piscina de Moscardó, en Usera, cuando una familia de patos decidió ya en mayo dar por iniciada la temporada de verano.

Se trata de una mamá pata con sus 8 hijos, aunque originariamente eran 13, pero el resto murió en una tormenta. Los vecinos les han visto caminar por la pradera de la piscina e incluso tirarse al agua detrás de su madre, por ello les han colocado tablones, para que no se hundan ya que todavía no saben nadar bien. De allí serán llevados al río Manzanares.