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La Gran Vía madrileña estará en obras desde el próximo viernes para dar más espacio al peatón ampliando sus aceras, que renovarán su pavimento y dejarán atrás las vallas de hormigón que desde diciembre acotan ya los 5.400 metros cuadrados adicionales para los viandantes. La previsión es que los trabajos en Gran Vía terminen en diciembre de este año, con la excepción de la Red de San Luis, afectada por la ampliación de la estación de Metro.

En cuanto a las obras de Gran Vía, el coordinador general de Planeamiento, Desarrollo Urbano y Movilidad, Ezequiel Domínguez ha indicado que la tramitación del expediente se ha ajustado a los plazos mínimos de contratación "reduciendo los plazos habituales". Los trabajos de replanteo y topografía, anteriores a las demoliciones, han comenzado.

Se mantienen las vallas instaladas en Navidad y las únicas afecciones de las obras tendrán que ver con los cruces con las calles perpendiculares, que se realizarán en verano.

La movilidad peatonal en Gran Vía aumentó un 60 por ciento en días sin limitació de acceso al tráfico rodado y un 134 por ciento en las jornadas con limitación, registrando en algún punto de la calle hasta 100.000 personas, ha informdo este miércoles el coordinador general de Planeamiento, Desarrollo Urbano y Movilidad, Ezequiel Domínguez, en la comisión de Desarrollo Urbano Sostenible.

El comportamiento de la calle fue analizado mediante sistemas de medición de aforo por Desarrollo Urbano Sostenible y Medio Ambiente y Movilidad, que recogió un aumento del 26 por ciento en la movilidad ciclista en diciembre y de un 20 por ciento en enero.

También se registraron mejoras en el transporte público, con una reducción del 25 por ciento en los tiempos de recorrido en esta calle y un aumento de la velocidad de los autobuses en un 21 por ciento. Domínguez ha indicado que los resultados mejoraron los datos obtenidos en 2016. En cuanto al tráfico privado disminuyó un 41 por ciento en el número de vehículos.

EL PP PIDE QUE NO SE DESAHUCIEN LOS 21 QUIOSCOS

El portavoz del PP en la comisión de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, Álvaro González, ha pedido hoy al equipo de Gobierno que no "se desahucie a las 53 familias de los 21 quioscos de la Gran Vía" cuando comiencen las obras de ampliación de la céntrica calle.

Así lo ha manifestado durante la comisión Permanente Ordinaria del Pleno de Desarrollo Sostenible a la pregunta formulada por su partido sobre cuándo tiene previsto el Ayuntamiento finalizar las obras de la Gran Vía y qué medidas alternativas se van a ofrecer en el transporte público y privado.

"No sólo hablamos de aceras sino también de personas", ha recalcado el edil del PP y ha pedido al Ayuntamiento que reubique estos quioscos para que puedan continuar su actividad durante el proceso de obras de "esta arteria histórica".

Por otro lado, ha criticado que el equipo de Gobierno "aún no se ha puesto en contacto con el Consistorio Regional de Transportes" aunque las trece líneas de autobuses provoquen "colapsos".

Por su parte, el coordinador de desarrollo urbano y movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Ezequiel Domínguez, ha insistido en que la estructura que se mantiene desde el dispositivo de peatonalización de la Gran Vía de 2018 reproduce la "situación definitiva del espacio".