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Segundo ataque de perros peligrosos en menos de una semana. La víctima ha vuelto a ser un niño.

Tiene 10 años. Se llama Gonzalo y vio cómo dos rottweilers lanzaron contra él una dentellada limpia cuando iba en bicicleta por Boadilla del Monte. Los animales iban sin bozal y le han desgarrado la piel. El conductor que le auxilió le trasladó a un centro de salud.

Los padres de un niño de 10 años denunciaron este martes que el pasado 4 de septiembre dos perros de raza rottweiler le atacaron cuando iba en bicicleta en la urbanización Las Lomas donde viven en Boadilla del Monte (Madrid), desmontándole de la bicicleta y provocándole numerosas heridas al morderle.

Emilio relató que su hijo Gonzalo salió a montar en bicicleta con dos amigos porque querían comprar cromos en un centro comercial de la urbanización y se entretuvieron viendo unas crías de gato en la zona. Cuando se percataron de que había dos perros sueltos, dos rottweiler, "intentaron salir de la zona, ni siquiera huir, intuyendo cierto peligro". En un principio, trataron de acercarse a una comisaría del BESCAM que ya no está operativa, por lo que optaron por irse a casa de uno de sus amigos en bicicleta.

Al aligerar la marcha, los perros empezaron a perseguirles, emprendiéndola a mordiscos con Gonzalo. "Le pegaron un bocado en la pierna y le desmontaron, intentó protegerse con la bicicleta, pero le empezaron a dar dentelladas en los brazos, en las piernas, en la espalda" y acabaron por tirarle al suelo.

GOLPEAR CON UN PALO

Una vez indefenso y a merced de los perros, una de las niñas que acompañaba a Gonzalo intentó parar coches y a la tercera fue la vencida. Guillermo, se bajó del coche y golpeó con un palo a uno de los perros y al otro consiguió asustarle "pitando desde el coche", momento en que Gonzalo aprovechó para meterse "rápidamente en el coche".

El resultado: múltiples dentelladas y mordiscos en brazos, piernas y espalda que provocó que, tan sólo en el brazo derecho el médico tardase una hora en curarlo, ya que para cerrarle la herida tuvieron que emplear diez puntos exteriores y múltiples interiores.

"De no aparecer este señor, probablemente ahora mismo estaríamos hablando de una tragedia", se lamenta Emilio junto a la zona donde los perros atacaron a su hijo, aunque apunta que, más allá de las evidencias físicas, hay secuelas psicológicas que tardará más en superar.

"No se atreve a salir solo de casa, ni a montar en bicicleta, tiene miedo a cualquier perro de cierto tamaño", señala, mientras denuncia que ningún vecino ha querido responden por lo sucedido, a pesar de que tienen bastantes sospechas de uno que es dueño de una pareja de rottweiler que se ajustan a los descrito por los niños y por el adulto que les ayudó, Guillermo.

"ESTOS ANIMALES PUEDEN PROVOCAR UNA TRAGEDIA"

"Hay que evitar que haya gente que no está preparada que tenga estos animales y pueda provocar una auténtica tragedia", sentenció, a la vez que se mostró seguro de que, viendo el estado de su hijo, "el propietario de los perros tiene que ser consciente de que sus perros han atacado" por los restos de sangre en la mandíbula y en el hocico.

Emilio, por encima de todo, quiere que se agilicen los plazos porque tanto los perros como su hijo crecerán y las evidencias serán más difíciles de encontrar. Ahora, la denuncia está en los juzgados de Móstoles.