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El fiscal ha mantenido la petición de cuatro años de prisión para el exjefe de la Policía Local de Coslada (Madrid) Ginés Jiménez, juzgado hasta hoy por un delito de obstrucción a la justicia por coaccionar presuntamente a una testigo del caso Bloque.

El juicio contra el ex mando policial es una causa separada del caso Bloque, en el que se investiga la presunta trama de corrupción destapada en 2008 en la Policía Local de Coslada y en el que fueron imputados una veintena de agentes, incluido Jiménez, quien estuvo en prisión varios meses y el pasado mes de noviembre se reincorporó a su puesto de oficial.

En la sesión de hoy, celebrada en el Juzgado de lo Penal número 13 de Madrid, el fiscal ha mantenido la petición de cuatro años de prisión y una multa de veinticuatro meses a razón de una cuota diaria de doce euros, según ha explicado a Efe el abogado de Ginés Jiménez, Oskar Zein.

La acusación particular ha apoyado esta petición mientras que la defensa de Jiménez ha pedido la absolución del acusado al entender que no cometió un delito de obstrucción a la justicia porque en ningún momento ejerció violencia, intimidación ni influyó sobre la testigo.

Esta mujer aseguró durante el primer día del juicio, el pasado 24 de enero, que Ginés Jiménez la coaccionó en 2010 porque ella era testigo en la instrucción principal del caso Bloque, y envió a una persona para exigirle que retirase la denuncia que había interpuesto contra él.

La testigo aportó una grabación que hizo a Jiménez en noviembre de 2010, cuando se reunió con él en un restaurante de San Fernando de Henares (Madrid) para abordar este asunto.

Durante la vista de hoy han comparecido cinco testigos y se han visto varios informes y una prueba pericial, con lo que, según el abogado de la defensa, "se ha evidenciado que ha habido manipulación por parte de la Policía y en la declaración de la testigo".

Durante el juicio, Ginés ha incidido en que la grabación no contaba con autorización judicial y él no se reconocía en algunos momentos de la conversación, y además la mujer no era testigo protegida cuando se produjo ese encuentro.

El jefe policial ha hecho uso de la última palabra en la sesión de hoy para asegurar que "bajo ningún concepto" influyó en la testigo y que esta causa es "una maniobra dirigida por los instructores del caso Coslada", en el que según ha destacado "se están archivando todas la imputaciones".