Humedades en el cuartel de la Guardia Civil de Galapagar |
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Los guardias civiles del puesto de Galapagar demandan una solución urgente para acabar con la intensa humedad que genera desconchones y moho de color rojo en las paredes, ya que esta situación "insalubre" afecta a los trabajadores, que usan mascarillas, y también a los ciudadanos que acuden al cuartel.

Así lo ha denunciado, en un comunicado, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), mayoritaria en el instituto armado y que ha presentado una denuncia formal por esta situación, que se vive desde hace dos meses, ante la Inspección de Trabajo y ante la Oficina de Riesgos Laborales de la Guardia Civil, así como a los responsables de la Zona de Madrid.

Fuentes de la Comandancia de Madrid han precisado que ya se han tomado medidas y desde octubre hay contratada una empresa para evaluar y solucionar este problema. Confían en que la situación se arregle cuanto antes.

La humedad afecta al suelo, que en algunas zonas rezuma agua al pisar las baldosas, y sobre todo a las paredes, que tienen grandes desconchones y zonas con moho de color rojo, según las fotos difundidas por AUGC, que detalla que origen del problema son unas filtraciones producidas por tuberías rotas que han originado una balsa de agua debajo de una parte de las instalaciones.

La asociación explica que recientemente se ha cortado el agua que originaba esta filtración y se utilizan otras dependencias para recibir las denuncias, pero "los ciudadanos siguen accediendo a una sala de espera llena de moho y humedades, y los guardias civiles prestan servicio de seguridad en las mismas condiciones las 24 horas del día".

Ante ese ambiente "irrespirable" los funcionarios han empezado a usar mascarillas e incluso algunas noches han preferido estar en sus coches, con calefacción, que dentro del cuartel, para evitar sufrir afecciones respiratorias como irritación o tos, han precisado fuentes de la asociación, que explican que algunos trabajadores se han dado de baja.

Prefieren prestar servicio en la garita de la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero

Algunos trabajadores y vecinos que han tenido que acudir últimamente a este puesto han denunciado en redes sociales su situación, y los primeros han asegurado que prefieren prestar servicio en la garita de la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero, ubicada en la localidad, que en el cuartel.

El cuartel de Galapagar, en el que trabajan unos cincuenta guardias, ya sufrió en los últimos años una plaga de termitas y otra de ratas que salían de los baños, motivo por el que AUGC solicita una solución urgente y definitiva.

La asociación recuerda que en la Comunidad de Madrid hay otros cuartes que necesitan intervenciones para garantizar la salubridad en sus dependencias, como el de Pinto o el de Collado Villalba.