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El director de Tecnología de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), Enrique Diego, ha asegurado este viernes que "la prioridad del Ayuntamiento era que el servicio no dejara de funcionar por el servicio que da a la ciudad, y la cesión del contrato era la única alternativa posible". Crear un sistema alternativo para prestar el servicio de Bicimad sin usar la patente de la anterior concesionaria, Bonopark, habría costado 5 millones y hubiera supuesto interrumpir durante dos meses el alquiler de bicicletas.

Así lo ha detallado el director de Tecnología de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT), Enrique Diego Bernardo, en la comisión que investiga si se produjeron irregularidades en la asunción de Bicimad por parte de la empresa municipal a cambio de 10,5 millones de euros.

En concreto, la EMT hubiera tenido que gastar 3,03 millones de euros en desarrollar la tecnología de anclaje (1,6 millones), el desarrollo de aplicaciones centrales (400.000 euros) la localización (202.800 euros), anclajes en las bases (1,6 millones), y la electrónica del anclaje de la bicicleta (405.000). A esta partida hay que sumar el coste de dos meses sin dar el servicio, valorado en 2 millones de euros entre costes (personal, alquileres, seguros y otros gastos de gestión)y pérdida de ingresos en ese período.La opción de desarrollar ese sistema paralelo para la patente (donde se regula tanto la conexión mecánica como lógica de las bicicletas) era "impensable" según el director de Tecnología de la EMT.

Respecto al coste de comprar la patente, posibilidad que no se negoció, este ingeniero de Telecomunicaciones ha explicado que el valor lo decreta el "inventor" en base a sus "expectativas de negocio".

Diego Bernardo ha defendido que esta opción era preferible a la que finalmente se ha usado, convalidaciones de gasto por labores de mantenimiento tecnológico y repuestos por cerca de 4 millones de euros a la que ha seguido un contrato, abierto, por valor de más de 600.000 euros y con dos años de vigencia que ha obtenido Booster Bikes, el socio tecnológico de Bonopark.

A este contrato, abierto, solo concurrió Bonopark debido a la barrera de la patente, algo ordinario según el director de Tecnología de la EMT que ha negado que el contrato se hiciese "a medida"

Respecto a los 10,5 millones de euros abonados por Bonopark, el ingeniero ha defendido que lo que se valora es todo el negocio, no solo el material y cree que es un "valor conservador" ya que Bonopark pedía 16 millones de euros.

Desde un punto de vista económico fue "tremendamente beneficioso" la cesión del contrato, ha defendido el ingeniero, que ha añadido además que obligaron a que Bonopark hiciese mejoras tanto de las bicicletas, sumando GPS, como de los anclajes, que costaron 500.000 euros con cargo a la anterior adjudicataria.

Respecto al precio, ha asegurado que fue "tremendamente meditado" y "pensado" y que conllevó "mucho trabajo a nivel técnico muy profundo".

El director de Tecnología de la EMT ha defendido asimismo que un documento interno de trabajo para valorar el servicio no tenga firma o membrete ya que es el procedimiento habitual de trabajo; "No somos una administración, somos una empresa", ha señalado.

Tras las mejoras hechas por Bonopark a petición de la EMT y la gestión de la propia empresa pública Bicimad funciona ahora "de forma óptima".

El precio de la cesión ha sido cuestionado por el concejal PP, Álvaro González, que se ha preguntado porque la cantidad del preacuerdo adoptado en febrero, de 10,5 millones, fue el precio final de la operación. "Oh, oráculo", ha dicho el 'popular' sobre la propuesta del gerente de la EMT hecha para empezar a negociar.