Los comerciantes de Centro denuncian pérdidas por el cierre de la Gran Vía en Navidad

  • La califican de "nefasta experiencia" y esperan que "no vuelva a repetirse"
  • Los comercios de Centro piden a Carmena un "estudio serio" antes de los cortes de tráfico

La Asociación de Comerciantes de Preciados, Carmen, Arenal y adyacentes (APRECA), que engloba a 70 comercios, denuncia pérdidas netas del 15% por el cierre de la Gran Vía en la campaña de Navidad y pide al Ayuntamiento de Madrid un "estudio serio" sobre las consecuencias de los cortes de tráfico. En una rueda de prensa, Apreca ha anunciado que llevará esta tarde al pleno de la Junta del distrito Centro una proposición para "instar al director general de Comercio del Ayuntamiento a que haga una encuesta a los comerciantes" sobre las consecuencias del cierre.

Tras reunirse esta semana con los grupos del PP, PSOE y Ciudadanos (C's), a los que expuso las pérdidas de la campaña de Navidad, la asociación espera que los partidos de la oposición municipal apoyen la proposición que presentarán hoy en el pleno.

Según Apreca, las ventas cayeron en diciembre en el 80% de los comercios, que incluyen desde pymes a grandes cadenas como El Corte Inglés de Sol y la FNAC de Callao, en porcentajes que oscilan desde un 8% en las grandes superficies, un 11% en los establecimientos de restauración, un 20% en tiendas pequeñas, hasta un 55% en los aparcamientos.

Para los comerciantes, esta caída en diciembre solo es imputable al cierre de Gran Vía, ya que llevaban una temporada "muy buena" tras el verano, con un repunte de las ventas del 5% desde septiembre hasta noviembre, lo que permitía augurar un buen final de año.

"Un estudio técnico serio" sobre el impacto de la movilidad en la zona, que tenga en cuenta a "todos los afectados", es lo que reclaman al consistorio estos comerciantes, que generan "un alto nivel de empleo" en la capital.

UNA DECISIÓN FRÍVOLA Y PRECIPITADA

También han reprochado las palabras de la alcaldesa Manuela Carmena, que el pasado 5 de enero declaró que varios comerciantes le habían trasladado su apoyo al corte de tráfico porque habrían incrementado sus ventas.

"No sabemos con quién habló la alcaldesa", ha dicho el gerente de Apreca, José Luis de Lucio, que explicó que el acceso en coche a Sol y calles adyacentes solo es posible desde Gran Vía y las calles Atocha y Mayor, que estaban cortadas, y que la entrada a los aparcamientos de la zona, que estaban "casi vacíos" dependía de la discrecionalidad de los agentes de movilidad para dejar pasar o no.

Desde Apreca consideran "absolutamente precipitada y frívola" la actitud triunfalista del gobierno de Ahora Madrid al calificar el cierre de Gran Vía como un éxito, según la presidenta de la asociación, Paloma de Marco.

"Nos enteramos del cierre el 2 de diciembre por la mañana, el mismo día que empezaba la medida a las seis de la tarde, cuando el Ayuntamiento nos convocó a una reunión", sin que los comerciantes tuvieran tiempo de reaccionar, ha censurado el gerente.

Ha afirmado, asimismo, que las demás asociaciones de la zona, a las que Apreca ha consultado, tampoco han visto en momento alguno ningún supuesto "estudio técnico previo" que haya elaborado el Ayuntamiento para apoyar la implantación de la medida.

Las restricciones deben "ser coherentes con estudios técnicos sólidos", ha reclamado De Lucio, en línea con la postura defendida ayer por el Colegio de Arquitectos de Madrid (Coam).

CONTRARIOS A LA CREACIÓN DE UN AREA DE PRIORIDAD RESIDENCIAL EN EL CENTRO

La asociación no es contraria a la creación de un Área de Prioridad Residencial (APR) en el Centro, siempre y cuando "no se reduzca el número de parkings en la zona, sino que se incremente" y se pueda acceder a ellos, ya que el centro de la ciudad "no puede ser un gueto".

Sobre la propuesta del PP de construir un túnel desde Cibeles a la plaza de España, De Lucio lo vería positivo si se construyen aparcamientos subterráneos en el interior del mismo.

"Esperamos que la nefasta experiencia, que ha supuesto para muchos de nuestros comercios el improvisado experimento del Ayuntamiento el pasado mes, no vuelva a repetirse", señala en un comunicado Apreca.

La asociación espera que lo ocurrido produzca en el equipo de gobierno de Ahora Madrid "una mayor sensibilización hacia uno de los principales núcleos comerciales de la ciudad", como es la zona de Carmen, Preciados y Arenal, que según De Lucio funcionan como "un centro comercial al aire libre".

RITA MAESTRE INSISTE EN QUE LAS VENTAS HAN AUMENTADO

Frente a ellos, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, ha considerado hoy que hay un "consenso generalizado" sobre la necesidad de reducir la movilidad en la Gran Vía, un plan que va a "seguir adelante" pese a las críticas de los comerciantes, cuyas pérdidas ha cuestionado aludiendo a datos municipales.

Rita Maestre ha hecho estas consideraciones en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno preguntada por el informe presentado hoy por la Asociación de Comerciantes de Preciados, Carmen, Arenal y adyacentes (APRECA).

"Son datos que desconocemos de forma oficial y que recoge una asociación de algunos comerciantes de esas zonas (...). Nuestros datos que hemos ido recopilando de conversaciones directas con los comercios de la Gran Vía -porque recordemos que estamos hablando de la ampliación de aceras en la Gran Via- nos dicen de una forma mayoritaria que sus ventas no solo se han mantenido sino que han aumentado", ha dicho la portavoz preguntada sobre este asunto.

"Esta Navidad ha ido bien, y por lo tanto, dado que tenemos un consenso ciudadano bastante generalizado, dado que es una línea que sigue las políticas de nuestro entorno, de otras ciudades europeas, es un modelo que vamos a continuar por supuesto consensuándolo al máximo posible", ha dicho la portavoz municipal.

Rita Maestre ha asegurado que el modelo de movilidad que el equipo de Manuela Carmena pretende implantar en el centro de la ciudad "recoge" las políticas que inició el PP y además es uno de los ejes con los que Ahora Madrid se presentó a las elecciones.

El Ayuntamiento de Madrid acometerá este año obras en la Gran Vía para que la calzada y las aceras queden al mismo nivel, con una "plataforma única", con lo que esta arteria quedará preparada para el cierre parcial al tráfico derivado de su inclusión en la gran área de prioridad residencial del Centro.