Ramón Larramendi (Madrid, 1965) comenzó hace más de dos décadas a investigar en la tradición de los inuit (los habitantes originales de las tierras árticas) para fabricar y probar un sistema de deslizarse sobre la nieve y el hielo con la fuerza del viento como único combustible.
Del prototipo de 'somier tirado por cometas', como lo definió uno de los participantes en las primeras exploraciones polares junto a Larramendi, se ha llegado a una auténtica máquina de avanzar por desiertos helados.
Una composición de cinco módulos capaces de albergar el puesto de conducción, la zona habitable, los laboratorios para los 16 proyectos científicos, el material y víveres necesarios para el progreso de la expedición y el resto de equipos para mantener la navegación y las comunicaciones. Más de dos toneladas de peso y 15 metros. Y todo tirado únicamente por enormes cometas. La energía necesaria la obtendrán de paneles solares adosados a los módulos.
Cero emisiones
El 18 de octubre arrancará 'Trineo de Viento Antártida 2026-2027', cruzará el continente helado por primera vez en la historia con cero emisiones a bordo.
Durante 85 días recorrerá 3.400 kilómetros con Ramón Larramendi al frente de la expedición. Y junto a él dos compañeros habituales, Hilo Moreno y Javier Selva. Moreno, es miembro del equipo de seguridad y logística de la base polar Juan Carlos I y Selva es realizador de documentales en condiciones extremas.
A estos se suma el científico especialista en cambio climático y ambientes polares Mariusz Potocki. A bordo del trineo de viento se recabarán y analizarán datos para varias universidades españolas y extranjeras y centros de investigación como el CSIC, el Ciemat, el INTA o la NASA.
El recorrido comenzará en las proximidades de la base rusa de Novolazárevskaya y finalizará en la base italo-francesa Concordia a principios de febrero.