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Vecinos del madrileño distrito de Usera han iniciado esta semana una campaña de recogida de firmas para denunciar ante el Defensor del Pueblo los problemas generados por los 'macrobotellones' que cada fin de semana se celebran en el parque de Pradolongo, ya que desencadenan ruidos, suciedad y en muchas ocasiones reyertas y peleas entre los participantes.

Precisamente, el pasado sábado por la noche los residentes cercanos a la pradera avisaron a la Policía Municipal al observar los enfrentamientos entre dos grupos de sudamericanos. A lugar llegaron los agentes, que disolvieron la bronca. No hubo detenidos, aunque sí denuncias cruzadas interpuestas por las dos partes, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

La presencia de la Policía también obligó a huir del lugar, además de a los que portaban bebidas alcohólicas, a las decenas de personas que cada viernes, sábado y domingo por la noche se dedican a vender comida y bebida en carritos y neveras portátiles a los habituales del parque de Pradolongo.

Los vecinos se quejan de la venta ilegal de comida y bebida, pero sobre todo de la suciedad y el fuerte olor a alcohol y orín que desprende el parque al día siguiente. También denuncian el ruido por los gritos y la música que ponen, junto con el cobro ilegal para el uso de pistas deportivas, apuestas ilegales y prácticas deportivas en áreas inadecuadas que molestan a otros usuarios habituales del parque. Por ello piden más civismo a los usuarios, la presencia continua de Policía y la instalación de más papeleras y urinarios públicos en el lugar.

El fundador de la Asociación de Vecinos de Orcasitas, Félix López, ha explicado a Europa Press que cada fin de semana en la parte vieja del parque y en los alrededores del propio polideportivo de Orcasitas se concentran decenas de sudamericanos para beber y festejar.

"Vienen hombres, mujeres y niños desde por la tarde. Comen, cocinan y venden pollos, algo que está prohibido", ha indicado López, que ha insistido en recuperar a los mediadores interculturales para solucionar este tipo de problemas.

El portavoz de la asociación ha señalado que en los últimos años ha habido incluso asesinatos en el parque, "algo que no había ocurrido en la Historia del primer parque creado gracias a la iniciativa ciudadana".

Y es que en la última década se han registrado varios crímenes en el lugar. En 2002 un colombiano de 40 años apareció asesinado a balazos en un banco y un año después fue encontrado el cadáver de una anciana de 83 años flotando en el estanque artificial del parque.

En 2004 una adolescente española de 17 años fue degollada tras una riña allí con un hombre, lo que provocó que el Ayuntamiento cerrara por las noches el parque y la creación de la figura de agente de parque. En marzo de 2008 murió una boliviana de 47 años asfixiada y con signos de haber sido violada.